<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230</id><updated>2009-10-13T15:27:52.901-05:00</updated><title type='text'>k  a   l   i    n   d    r    a   f    a    r    i    o</title><subtitle type='html'>La visión de los ojos tras la máscara de vapor: tundra donde la sombra del artista sangra al saberse de aire y de papel.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>98</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-8815336703805344713</id><published>2008-09-26T13:40:00.003-05:00</published><updated>2008-09-26T15:12:36.778-05:00</updated><title type='text'>Alicia-Alejandra, la otra maga</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/SN1CEFyxB1I/AAAAAAAAACg/FxyUAWF5kVw/s1600-h/Ale+en+bici.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5250425378625881938" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/SN1CEFyxB1I/AAAAAAAAACg/FxyUAWF5kVw/s400/Ale+en+bici.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/SN1AYeYODWI/AAAAAAAAACY/9wK_uypVLdk/s1600-h/ale.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5250423529799552354" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/SN1AYeYODWI/AAAAAAAAACY/9wK_uypVLdk/s400/ale.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Ayer hace 36 años se fue, arremetió la viajera. Pero este año es especial porque hace un guiño más al juego que ella iniciara y que tiene que ver un poco con numerología: Alejandra Pizarnik nació el 29 de abril de 1936, y murió justo 36 años después, el 25 de septiembre de 1972.&lt;br /&gt;Más allá de los motivos y el modo en que ocurrió su muerte, es necesario tenerla presente siempre; releerla cada que llega la nostalgia y el desasosiego, o la alegría que se desborda inútilmente por ventanas y barandales.&lt;br /&gt;Es necesario leerla y pensarla, repito, porque su nombre debería remitirnos a uno de sus versos, a sus ideas sobre la pintura y la literatura, al erotismo y a la infancia que se resiste a abandonarnos, a su obsesión por escribir; a eso, a eso debería remitirnos su nombre y no al desequilibrio psicológico y sentimental que la atormentaba cada tanto, a las pastillas con que saturó su cuerpo para ver llegar a la muerte. Amaba a la muerte, sí. La deseaba. Pero no fue gracias a su locura ni a su suicidio que trabajó tanto en su escritura, que nos heredó la necesidad de descubrir y sentir la forma de las palabras y los sonidos (la forma como silueta, como cascarón, como imagen), de trasladarlas incansablemente del papel a la vida real y viceversa una y otra vez, en un juego sin sentido ni fronteras como lo fue su muerte y como es la manía mía de recordarla siempre.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;El pequeño poemario que dejo a continuación, es el resultado de un primer homenaje que le hice hace algunos años. Se trataba de un texto en el que retomé las imágenes más recurrentes, el tono y los temas que más me impresionaron después de leerla la primera vez. Esa primera lectura ocurrió gracias a la materia de filosofía y literatura en la facultad, y recuerdo que el texto lo escribí de un sentón, en mi cuaderno, como hipnotizada o poseída. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;He regresado a ese texto muchas veces, como si fuera una especie de umbral o aparato mágico a través del cual puedo hablar con Alejandra, como si fuera un diálogo grabado en papel. Sin embargo, la última vez que lo releí sentí la necesidad de cambiarlo casi todo, que ocupara la forma más natural para leerlo, y que se notara más que es un diálogo entre las dos a partir de la apropiación de su mundo. Es como si me hubiera metido en su mundo y viera y hablara desde él, pero con mi propia voz. Los textos que están en cursivas sí son de ella, y están intercalados de la forma más intencional. Espero que se entienda que se trata de un poemario especialmente escrito de esta forma, y no se crea que siempre escribo así, refugiándome en ella, hablando de ella o con ella.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;MIRADA EXTRAVIADA EN LA VOZ DE ALEJANDRA,&lt;br /&gt;SONÁMBULA-LABERINTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Vivo únicamente porque puedo morir cuando quiera: sin la idea del suicidio, hace tiempo que me hubiera matado".&lt;br /&gt;E.M. Ciorán&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La vida perdida para la literatura por culpa de la literatura. Por hacer de mí un personaje literario en la vida real, fracaso en mi intento de hacer literatura con mi vida real, pues ésta no existe: es literatura".&lt;br /&gt;Alejandra Pizarnik&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;A.1.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Silencio.&lt;br /&gt;No quiero que me escuchen cantar cuando muero.&lt;br /&gt;Silencio tumultuoso,&lt;br /&gt;lleno de tragedias,&lt;br /&gt;de lágrimas de infancia sin asumir;&lt;br /&gt;de espacios vacíos para inventar&lt;br /&gt;que el tiempo es más rápido que esta resolución&lt;br /&gt;de encontrarme en mí,&lt;br /&gt;en ella,&lt;br /&gt;en la que fui pero no soy.&lt;br /&gt;No existo.&lt;br /&gt;Escribo y fantaseo literatura para concebir un cuerpo humano maduro y vivido,&lt;br /&gt;pero sobre todo ficticio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;A.2.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Todo poema,&lt;br /&gt;toda frase,&lt;br /&gt;toda la palabra,&lt;br /&gt;incluso la pequeñez que redondea a cada letra,&lt;br /&gt;no es más que la forma tan eficaz&lt;br /&gt;que ha encontrado la imaginación&lt;br /&gt;en su complicidad con la fantasía&lt;br /&gt;para atraparme en esa red tan viscosa que suele ser la inocencia.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;A.3.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P a l a b r a:&lt;br /&gt;Letra + Letra = Palabra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo nacen las palabras?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo tragan&lt;br /&gt;–me devoran–&lt;br /&gt;las palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo invaden,&lt;br /&gt;aterrorizan,&lt;br /&gt;subyugan&lt;br /&gt;las palabras;&lt;br /&gt;hundiéndome en un&lt;br /&gt;mutismo denso y pantanoso&lt;br /&gt;por no saber,&lt;br /&gt;por no atreverme&lt;br /&gt;a pronunciar&lt;br /&gt;unas&lt;br /&gt;en vez de&lt;br /&gt;otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo sé que cuando muera,&lt;br /&gt;mi cuerpo no transpirará&lt;br /&gt;una, dos, tres, quince, ciento cincuenta,&lt;br /&gt;M I L E S D E P A L A B R A S&lt;br /&gt;tratando de atravesar&lt;br /&gt;mi piel y mis huesos&lt;br /&gt;para escapar de los gusanos?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;A.4.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El silencio se vuelve tan estrepitoso entre las palabras&lt;br /&gt;que cuesta trabajo hablar&lt;br /&gt;lo suficientemente fuerte&lt;br /&gt;para que se calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lenguaje finge mutismo, da vida al silencio.&lt;br /&gt;Descubro que para ser silencio necesito hablar,&lt;br /&gt;pero para ser lenguaje&lt;br /&gt;sólo tengo que salir al viento y a la noche:&lt;br /&gt;las manos a la vida;&lt;br /&gt;la voz a la muerte&lt;br /&gt;ejecutando a las palabras con sus acentos y ortografías&lt;br /&gt;hasta que se desangren como las niñas de la reina;&lt;br /&gt;que escurran líquido transformado en letra,&lt;br /&gt;letra que respire aire, no tinta.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;A.5.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontrar casualidades como que con la A doy inicio a Alicia y Alejandra.&lt;br /&gt;Alicia soy cuando el cuento del té y el conejito se bebe transparente,&lt;br /&gt;sin sedimentos de azúcar.&lt;br /&gt;Alejandra soy cuando voy de paseo por camellones y jardines repletos de delirio:&lt;br /&gt;me pierdo,&lt;br /&gt;me desparramo,&lt;br /&gt;me dejo llevar por la corriente del absurdo&lt;br /&gt;–si el absurdo no fuera tan melancólico&lt;br /&gt;sería difícil morirse de risa&lt;br /&gt;al mirar mi reflejo en la fuente&lt;br /&gt;con esa hoja verde marrón&lt;br /&gt;reposando en mi cabeza– .&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;A.6.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No quiero soñar y morir al mismo tiempo.&lt;br /&gt;No.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mi sueño es un sueño sin alternativas y quiero morir al pie de la letra del lugar común que asegura que morir es soñar.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Que la muerte me encuentre despierta,&lt;br /&gt;que me pique los ojos,&lt;br /&gt;que me tape la boca para no gritar de alegría;&lt;br /&gt;que me haga sentir lo que desde siempre estoy sintiendo.&lt;br /&gt;Después de la muerte el sueño.&lt;br /&gt;Cuando estoy en la muerte el sueño.&lt;br /&gt;Dormirme de muerta y que la muerte me platique sus sueños,&lt;br /&gt;y así, durmiendo, morirme de sueño.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;A.7.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Aprender a hablar y luego a escribir y seguir así todo el tiempo:&lt;br /&gt;tanto tiempo que dura la vida sin saber qué es.&lt;br /&gt;Creer en las letras y los sonidos que se entrelazan&lt;br /&gt;para que el lenguaje no se quede ahí tirado&lt;br /&gt;en el olvido de alguna garganta&lt;br /&gt;ambigua,&lt;br /&gt;inocua,&lt;br /&gt;estéril.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;A.8.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Quiero nombrar palabras&lt;br /&gt;y sentir el peso de su significado sobre mi pecho,&lt;br /&gt;que el lenguaje ya no trabe mi lengua,&lt;br /&gt;mejor que salga a envenenar el aire&lt;br /&gt;con su capricho de querer ser.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;A.9.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El lenguaje que yo busco es el imposible:&lt;br /&gt;el de las mentiras,&lt;br /&gt;el inconsciente,&lt;br /&gt;el que se estrecha con los ojos y el pensamiento;&lt;br /&gt;el que se escucha pero no se toca,&lt;br /&gt;el invisible,&lt;br /&gt;donde estoy yo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;A.10.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El problema del poema&lt;br /&gt;es que no le dio tiempo de hacerse creer:&lt;br /&gt;no pudo pronunciar una sola palabra&lt;br /&gt;sin tropezar con la voz que lo leía&lt;br /&gt;para recordarle que por ningún lado estaba vivo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;A.11.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Alicia-Alejandra. Todo surgió para ser contado en los libros, con palabras y dibujos, con tinta que vive en hojas para luego quemarlas por la boca y apagarlas en el aire.&lt;br /&gt;¿Por qué no me dejo ser lo que soy –si es que algo en mí es–?&lt;br /&gt;Imagino que la vida real no puede ser tan caótica como para inventarme. La literatura sí.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;A.12.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la mañana o por la noche es lo mismo:&lt;br /&gt;al sol siempre le faltan rayos para iluminarme&lt;br /&gt;y hacerme sentir el calor de los muertos.&lt;br /&gt;Desde que la luna hace posible mi sombra en el aire&lt;br /&gt;y humea de cansancio,&lt;br /&gt;sólo juego a embrujarte,&lt;br /&gt;a tratar de asesinar pronto a las palabras,&lt;br /&gt;a todo lo que en mí se pronuncia tan fuerte que ensordezco:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Y yo sola con mis voces,&lt;br /&gt;y tú, tanto estás del otro lado&lt;br /&gt;que te confundo conmigo.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;A.13.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hace un rato la jaula salió volando de nuevo y la muñequita se puso a llorar. Su corona de papel dorado se mojó con las lágrimas del pájaro muerto que también se fue volando. Lloraba porque casi la rapta la desesperanza, &lt;em&gt;un pájaro llamado azul&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;A.14.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La reina asesina niñas&lt;br /&gt;porque nadie intentó matarla a ella.&lt;br /&gt;Así yo.&lt;br /&gt;Así acabo con todo lo que me rodea,&lt;br /&gt;lo que nunca me hizo sangrar alguna vez por la boca.&lt;br /&gt;Así escribo mi muerte.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Alguna vez/ alguna vez tal vez/ me iré sin quedarme/ me iré como quien se va&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;No hablo mi muerte&lt;br /&gt;porque el silencio y la idea de permanencia&lt;br /&gt;me la regresan a bofetadas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;A.15&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué llora la muñequita?&lt;br /&gt;La tristeza en sus ojos&lt;br /&gt;resalta con su corona de papel dorado:&lt;br /&gt;oye el murmullo de la muerte y sonríe,&lt;br /&gt;pregunta si nació huérfana&lt;br /&gt;o si fue parida por el pájaro en la jaula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sólo suena la música ceniza.&lt;br /&gt;El espejo me mira empañado de ceniza.&lt;br /&gt;¡Pobre pájaro muerto, volará en cenizas!&lt;br /&gt;¿Por qué llora la muñequita?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya pronto todo será cierto,&lt;br /&gt;todo lo que quieres será cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando al sol le salgan todos sus rayos y por fin me iluminen de muerto.&lt;br /&gt;Cuando yo nazca y el mar me devuelva en ceniza mi alma.&lt;br /&gt;Cuando el poema se entere del silencio de las cosas&lt;br /&gt;y de cualquier forma las cosas de ceniza existan. Porque yo no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo Alicia-Alejandra&lt;br /&gt;&lt;em&gt;sé gritar hasta el alba cuando la muerte se posa desnuda en mi sombra&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Sé que me sueño sola de ceniza,&lt;br /&gt;de canto nocturno,&lt;br /&gt;de silencio me envuelvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un momento,&lt;br /&gt;tras la huella&lt;br /&gt;de la última lágrima,&lt;br /&gt;sólo la tierra sobre mis párpados secos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Las líneas en cursivas fueron tomadas de Alejandra Pizarnik, &lt;em&gt;Poesía completa&lt;/em&gt;, Lumen, Barcelona, 2001.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;CR 2008, Iliana Vargas Flores&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-8815336703805344713?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/8815336703805344713/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=8815336703805344713' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/8815336703805344713'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/8815336703805344713'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2008/09/alicia-alejandra-la-otra-maga.html' title='Alicia-Alejandra, la otra maga'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/SN1CEFyxB1I/AAAAAAAAACg/FxyUAWF5kVw/s72-c/Ale+en+bici.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-8388293145229016648</id><published>2008-07-11T16:30:00.004-05:00</published><updated>2008-07-11T16:44:35.301-05:00</updated><title type='text'>Bienvenida a Macedonio Fernández, recienvenido</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_7fATUsqsKqM/SHfS1PSDhQI/AAAAAAAAACQ/W9A4uwaFZCc/s1600-h/macedonio1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5221874105036539138" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_7fATUsqsKqM/SHfS1PSDhQI/AAAAAAAAACQ/W9A4uwaFZCc/s400/macedonio1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No voy a redactar aquí una nota sobre la vida y obra de Macedonio Fernández; no voy a hacer creer a nadie que mi erudición es tal que puedo entender e interpretar los escritos de este escritor, para mí, uno de los mejores representantes de la Patafísica. No voy a intentar siquiera, convencer a nadie de que vale la pena cansarse los ojos leyendo y releyendo sus párrafos enormes, inconexos y dispersos, desesperantes si se quiere. Diré nada más que para mi fortuna me encontré con Macedonio cuando empezaba a exasperarme de mí misma, cuando no podía creer que mi pensamiento se enredara tanto en sí mismo, cuando me arrepentía una y otra vez de mis impulsos y esa imperturbable facilidad para desquiciar a quienes me rodean. Digamos, pues, que leerlo fue como quitarme un peso de encima al notar que no es necesario preocuparse tanto por el esfuerzo inútil para lograr una relación estructural coherente entre pensamiento-habla-palabra, que incite a los demás a oírlo a uno, a entenderlo, sobre todo. Y sí, yo me doy cuenta de la incoherencia entre mis actos y mis pensamientos, y las terribles consecuencias que ello provoca entre las personas que quiero conmigo, pero que entre más quiero conmigo más se alejan. Por eso, cuando leo a Macedonio y sobre Macedonio y noto que todos lo recuerdan habitando una casa solitaria, o paseando solitario por las calles, asimilo lo siguiente: la incoherencia no es más que un arma del subconsciente humano para defenderse de las convenciones sociales, y no hay mayor convención social que la negación a estar solo. Y es peor no estar solo cuando uno tiene que estar solo. Por eso, quien tiene un genio absurdo, incoherente e impulsivo, y no se guarda de ocultarlo, o por lo menos fingir un poco, termina automarginándose ante la insalvable situación de ser un piojito que causa una terrible comezón que se oculta en la risa de los otros, la risa que es la única respuesta a las “ocurrencias” de uno…&lt;br /&gt;Entonces, después de nadar un rato en la escritura de este hombre que tiene esa expresión de estarse mirando por dentro, salgo escurriendo algunas certezas y sonrisas: la vida no tiene que ser como ninguna otra, más que como la mía, sin importar que ahí, en ese torbellino tipo sturm und drang, tarde horas y horas en dar vueltas sobre mi propio eje para encontrarme de nuevo sobre tierra.&lt;br /&gt;Y bueno, ahora pongo aquí parte de su ficha biobibliográfica que encontré en wikipedia, para mi sorpresa, muy bien redactada. También dejo un texto de Macedonio que forma parte de &lt;em&gt;Recienvenido y Continuación de la Nada&lt;/em&gt; (tomo 4 de sus obras completas), que encontré en esta página: http://www.elortiba.org/macedonio.html, y que puede visitar quien quiera saber muchas más cosas de él y sobre él.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;De wikipedia:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"En 1920 muere su esposa. Los hijos quedan al cuidado de abuelos y tías. Abandona la profesión de abogado. Al volver Jorge Luis Borges de Europa en 1921, redescubre a Macedonio, con quien comienza una prolongada amistad. Borges, hacia 1960, dicta-ya ciego- un breve y sustancioso prólogo para una antología de Macedonio. Allí se nos dice que ninguna persona lo impresionó tanto como él. Hombre que no se cansaba de ocultar, antes que mostrar, su inteligencia proverbial. Macedonio prefería el tono de consulta modesta antes que el dictamen pontificador. Su tono habitual era el del ánimo perplejo. Lo caracterizaba la veneración de Cervantes, una cierta divinidad, para él. Detestaba todo aparato erudito, que entendía como una manera de eludir el pensamiento personal. De esta manera su actividad mental era incesante. Vivía desinteresado de las críticas ajenas, de confirmaciones o refutaciones exteriores. Con desparpajo y no cuestionada generosidad, atribuía su propia inteligencia a todos los hombres. Poseía la veneración supersticiosa de todo lo argentino. Y ejecutaba, en grado eminente, el arte de la soledad, y de la inacción. Sin hacer absolutamente nada, era capaz de permanecer solo, por horas. Pensar -no escribir- era su devota tarea. Aunque también solía, en la soledad de su pieza, o en la turbulencia de un café, abarrotar cuartillas en caligrafía minuciosa. Empero, no le asignaba valor a su palabra escrita. Dos temores lo atravesaban: el del dolor y el de la muerte. Borges conjetura que para eludir este último postuló la metafísica inexistencia del yo. En lo que concierne a la literatura, le importaba menos que el pensamiento y la publicación le era más indiferente que la literatura. Así, su vocación fundamental era la contemplativa y la persecución del desciframiento del misterio filosófico del universo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obra publicada:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No toda es vigilia la de los ojos abiertos.&lt;/em&gt; Buenos Aires, Manuel Gleizer, 1928.&lt;br /&gt;Papeles de Recienvenido. Buenos Aires, Cuadernos del Plata, 1929.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Una novela que comienza&lt;/em&gt;. Prólogo de Luis Alberto Sánchez. Santiago de Chile, Ercilla, c. 1940, port. 1941.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Poemas&lt;/em&gt;. Prólogo de Natalicio González. México, Guarania, 1953.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Museo de la Novela de la Eterna&lt;/em&gt;. Advertencia de Adolfo de Obieta. Buenos Aires, CEAL, 1967.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Museo de la novela eterna / Macedonio Fernández&lt;/em&gt;; edición de Fernando Rodríguez Lafuente. Cátedra, 1995.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No toda es vigilia la de los ojos abiertos y otros escritos&lt;/em&gt;. Advertencia de Adolfo de Obieta. Buenos Aires, CEAL, 1967.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Cuadernos de todo y nada&lt;/em&gt;. Buenos Aires, Corregidor, 1972. 2a. ed. 1990.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Teorías.&lt;/em&gt; Ordenación y notas de Adolfo de Obieta. Buenos Aires, Corregidor, 1974 (Obras completas, vol. III).&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Adriana Buenos Aires; última novela mala&lt;/em&gt;. Ordenación y notas de Adolfo de Obieta. Buenos Aires, Corregidor, 1975. (Obras completas, vol V).&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Museo de la Novela de la Eterna; primera novela buena.&lt;/em&gt; Ordenación y notas de Adolfo de &lt;em&gt;Obieta&lt;/em&gt;. Buenos Aires, Corregidor, 1975. (Obras completas, vol VI).&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Epistolario&lt;/em&gt;. Ordenación y notas de Alicia Borinsky. Buenos Aires, Corregidor, 1976. (Obras completas, vol. II).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Confesiones de un recién llegado al mundo literario (Esforzados estudios y brillantes primeras equivocaciones)&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Tengo que asentar las siguientes observaciones y otras no menos siguientes que me comprometo a que se me ocurran.Con motivo de la carestía de los cigarrillos, éstos se han puesto más baratos, y para que parezcan menos cortos, los hacen más largos. Para una persona que por primera vez es un recién llegado, esto le confunde de tal manera que le entra el sentimiento de que lo están viendo por la calle desnudo saliendo de una sastrería.No es menos cierto que existen insomnios que afectan al mismo tiempo la facultad de dormir y la de estar despierto; y, lo digo con toda la seriedad del hombre durmiendo, para elegir entre dos coqueterías, óptese por la peculiaridad de ser un gran dormilón, porque es factible aparentar dormir aunque fatigoso, y no es fácil aparentar estar despierto. Aquí se sabe (por los diarios, como todo) que una persona que ha sidodespertada durante un simple cuartode hora, por la caída del techo sobre su cama, o por el paso sigiloso de un gato por la pared que debería tener el terreno de enfrente, y continúa durmiendo de seguida hasta que la desayune alguna sirvienta, no dejará de proclamar por todo el día siguiente, el infalible día que cuelga de cada noche por su extremo Este; "No he pegado los ojos esta noche". Obsérvese lo que es la obra de insomnio: quita el sueño en torno nuestro y a veces al mismo paciente.Cuando un día anterior es precedido de un siguiente, contando desde adelante, ocurre una separación entre los dos practicada mediante una noche, intervalo de faroles, tropezones y comisarías, que muchas personas ocupan en preparar una conversación sobre insomnio, para las personas de su familia; hay quienes hasta durmiendo piensan en los suyos.Recién llegado por definición es: aquella diferente persona notada en seguida por todos, que llegado recién a un país de la clase de los diferentes, tiene el aire digno de un hombre que no sabe si se ha puesto los pantalones al revés, o el sombrero derecho en la cabeza izquierda, y no se decide a cerciorarse del desperfecto en público, sino que se concentra en una meditación sobre eclipses, ceguera de los transeúntes, huelga de los repartidores de luz, invisibilidad de los átomos y del dinero de papá, y así logra no ser visto.("Proa", 1922)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-8388293145229016648?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/8388293145229016648/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=8388293145229016648' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/8388293145229016648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/8388293145229016648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2008/07/bienvenida-macedonio-fernndez.html' title='Bienvenida a Macedonio Fernández, recienvenido'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_7fATUsqsKqM/SHfS1PSDhQI/AAAAAAAAACQ/W9A4uwaFZCc/s72-c/macedonio1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-6235053666966811340</id><published>2008-07-07T15:47:00.002-05:00</published><updated>2008-07-07T15:51:59.651-05:00</updated><title type='text'>Le scaphandre et le papillon</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_7fATUsqsKqM/SHKB5JlI4mI/AAAAAAAAACI/OyGJyqF4woE/s1600-h/escafandra.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5220377736900043362" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_7fATUsqsKqM/SHKB5JlI4mI/AAAAAAAAACI/OyGJyqF4woE/s400/escafandra.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Be pleased then, you, the living, in your delightfully warmed bed, before Lethe's ice-cold wave will lick your escaping foot.&lt;br /&gt;J.W. Goethe&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;(epígrafe con que inicia &lt;em&gt;Du levande&lt;/em&gt;, de Roy Anderson)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dirigida por Julian Schnabel y basada en la novela (a su vez basada en la propia experiencia) de Jean-Dominique Bauby, esta película presenta una propuesta estética muy peculiar, particularmente en la primera parte, y después, en lo alusivo al protagonista de la cinta.&lt;br /&gt;Puede hablarse de la trama sin temor a develar un final inesperado, pues lo que importa en esta película no es la historia ni la estructura narrativa, sino la capacidad del director para lograr que la percepción del personaje principal sea la misma del espectador. Entonces, resulta que Jean-Dominique Bauby, acaudalado editor de una revista tan popular como puede serlo &lt;em&gt;Elle&lt;/em&gt; en París, de pronto, sin antecedentes médicos, sufre un ataque cerebral que lo deja en coma, casi totalmente paralizado y sin posibilidades de sobrevivir, siquiera como vegetal.&lt;br /&gt;Sin embargo, esto lo descubrimos a los diez minutos de haber iniciado la cinta, por lo que la primera toma resulta algo desconcertante (incluso hubo quien gritó algunos reclamos al cácaro exigiendo que ajustara la imagen). Y lo que ocurre es que desde el inicio somos cómplices de Jean-Do: vemos el cuarto, la luz, los colores, las flores en el jarrón y a los médicos entre parpadeos acuosos, con la mirada borrosa después de estar dos semanas en coma, con el pensamiento tratando de encontrar una respuesta lógica a lo que ocurre. Por eso la imagen distorsionada, que va y viene, que trata de mantenerse firme, aunque se distrae con los gestos del médico y los enfermeros, con la luz y los colores de las cortinas y la pared.&lt;br /&gt;A partir de ahí, se va desarrollando la historia de este ex-editor, dividida en tres partes: antes del accidente (recuerdos a los que acude de manera intermitente, y gracias a los que nos enteramos de cómo era su vida en el ámbito de la revista; que tiene tres hijos, una relación con la madre de éstos y una amante; y que su padre, de 92 años, paradójicamente ahora está casi en las mismas condiciones que él, un hombre de 42); en el hospital (donde recibe terapias para aprender a comunicarse con la única parte de su cuerpo que tiene movilidad ) y la vida dentro de sí mismo (sus reflexiones, sus deseos y su imaginación). Es este mundo, entre el sueño y el recuerdo, entre el deseo y lo real, el que resulta más atractivo y mejor logrado por Schnabel, quien, ahora lo sé, y quizá por eso entiendo el cuidado en las texturas, los matices, los contrastes y la composición, es también artista plástico.&lt;br /&gt;Sin embargo, y quizá inevitablemente, el director acude a una fórmula que no me gusta nada: conmueve al espectador haciendo fuertes comparaciones entre la vida que Jean-Do ha perdido y la vida con la que tiene que conformarse ahora; con los esfuerzos que debe hacer para sobrevivir.&lt;br /&gt;Entre estos esfuerzos, el más destacable es su decisión de “dictar” un libro gracias al método con el que ha aprendido a comunicarse. Este libro es una bitácora donde se mezclan recuerdos de los días cercanos al accidente, imágenes que llegan al despertar o antes de dormir, y sobre todo es un compendio de las reflexiones que acuden a él la mayor parte del tiempo, cuando la soledad se hace más fuerte, más evidente como destino único.&lt;br /&gt;De ahí la metáfora que da título al libro y a la película: la escafandra, el cuerpo inmóvil en el que vive atrapado mientras su cerebro funciona perfectamente, y la mariposa, la vida que sigue percibiendo y expresando a través del texto; la fuerza del aleteo que está en la memoria y en el recuerdo; memoria y recuerdo que salvan de la inmovilidad en el limbo hasta en las peores circunstancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final, entre la inevitable tristeza y la envidia por la hazaña que representa el libro publicado, acude de pronto a mi memoria el título de otra película, &lt;em&gt;Du levande&lt;/em&gt;, (Tú que estás vivo), de Roy Anderson, y en la mente, una vocecita que susurra: &lt;em&gt;Allez-y, du levande, a vivir...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-6235053666966811340?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/6235053666966811340/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=6235053666966811340' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/6235053666966811340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/6235053666966811340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2008/07/le-scaphandre-et-le-papillon.html' title='Le scaphandre et le papillon'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_7fATUsqsKqM/SHKB5JlI4mI/AAAAAAAAACI/OyGJyqF4woE/s72-c/escafandra.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-1055740989073516981</id><published>2008-06-13T16:04:00.003-05:00</published><updated>2008-06-13T16:26:12.710-05:00</updated><title type='text'>Las enseñanzas de Tario</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/SFLlYcOmndI/AAAAAAAAABk/a7r3C4PH6tc/s1600-h/D2E20F80d01.png"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5211479926878150098" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/SFLlYcOmndI/AAAAAAAAABk/a7r3C4PH6tc/s400/D2E20F80d01.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Esta descripción de lo fantástico para Tario me gusta para usarla de epígrafe en un cuento que recién terminé de arreglar:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Ante todo convendría hacer notar que lo verdaderamente fantástico, para que nos convenza, nunca debe perder contacto con la llamada realidad, pues es dentro de esta diaria realidad nuestra donde suele tener lugar lo inverosímil, lo maravilloso. Por tanto, hacer literatura fantástica es probar a descubrir en el hombre la capacidad que éste tiene de ser fabuloso o inmensamente grotesco. No se trata aquí de arrancar lágrimas al lector porque el niño pobre no tuvo juguetes en la noche de reyes, sino porque su padre -un hombre perfectamente honorable- quedó convertido en seta mientras regaba el jardín de su casa. Lograr que lo inverosímil resulte verosímil, esa es la tarea. Y a mayor simplicidad y audacia, mayor mérito.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Este fragmento se incluye en un ensayo de Alejandro Toledo sobre Francisco Tario: &lt;em&gt;El fantasma en el espejo&lt;/em&gt;, CONACULTA/Ediciones Sin Nombre, La Centena, 2004, p.23.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y mi cuentito es el que sigue (el dibujo que lo acompaña es de Egon Schiele):&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;La pesadilla y su sombra&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Me aficioné a las veladoras por necesidad. En la época en la que el dinero me alcanzaba justo para comer y pagar la renta, hacía lo posible por ahorrarme gastos. Uno de ellos era el de la luz. Usaba lo necesario para el refrigerador, la parrilla, el calentador de agua, y, de vez en cuando, para oír un disco en la grabadora. Trabajaba hasta las seis de la tarde, y después me instalaba en un café cerca de casa, donde me quedaba hasta el cierre. El dueño platicaba conmigo cuando no había mucha gente, y poco a poco se fue enterando de mi gusto por la lectura y mis carencias económicas.&lt;br /&gt;Una noche particularmente fría, antes de cerrar, se acercó y me regaló un termo con café caliente y un par de veladoras bastante anchas. Para que se caliente su cuarto; no importa si las deja encendidas toda la noche, la luz no le molestará. Sin embargo, al prenderlas noté que iluminaban bastante bien, por lo que terminé de leer lo que había empezado en el café.&lt;br /&gt;Con el tiempo, mi salario mejoró, y aunque ya podía pagar la luz sin ningún problema, me había acostumbrado a que las noches en mi cuarto se alumbraran con velas de distintas longitudes, pues mi gusto por ellas me había llevado a recorrer plazas y mercados en busca de las más duraderas y, si se podía, con formas menos convencionales.&lt;br /&gt;Ahora sé que esta obsesión debió tener sus límites, o por lo menos debí ser más precavido al buscar siempre los modelos más extravagantes. La última vez que adquirí una veladora, ni siquiera la necesitaba, pues mi cuarto estaba atiborrado de decenas de ellas, varias todavía sin estrenar. Sin embargo, me pareció irresistible ir a la “Feria Internacional de Cirios, Velas y Veladoras” que había empezado su gira en los Países Bajos y visitaría nuestra ciudad y muchas otras de Latinoamérica. La propaganda decía que durante su recorrido, los vendedores intercambiaban productos o los adecuaban a las necesidades del comprador.&lt;br /&gt;Cuando llegué a la dirección señalada, lo primero que llamó mi atención fue que no se distinguía el final de los pasillos y las carpas parecían una sola, interminable, hecha de cientos de retazos de colores.&lt;br /&gt;Después de dos horas de aquí para allá, no podía decidirme. Los múltiples diseños me parecían bastante atractivos y hacían difícil la elección, aunque los precios también hacían que lo pensara varias veces.&lt;br /&gt;De pronto percibí un olor que no había notado en otros lugares de la feria, y me dejé guiar por él hasta que llegué a un puesto particular: las velas tenían todos los matices que se logran en torno al azul. Al parecer, a la mujer que atendía el puesto le agradó mi visita, pues me recibió con una sonrisa y una mirada que alternaba de mí hacia la única veladora que sobresalía —por sus dimensiones— de las delgadas y largas velas; era también la que despedía ese olor agridulce que producía un efecto medio rasposo en la garganta.&lt;br /&gt;Sin intercambiar palabra, la mujer se mojó los dedos y apagó la flama cerrando los ojos, ofreciéndomela sin aceptar el dinero que yo sacaba de la cartera. Me sentí tan satisfecho que fue lo único que llevé.&lt;br /&gt;Contento por mi enigmática adquisición, me dirigí al departamento calculando el tiempo que me duraría la veladora, tomando en cuenta que su grosor era bastante más amplio que la longitud con la que contaba. Normalmente necesitaba 10 cirios al mes para iluminar mi lectura, pero sabiendo que tenía casi el triple, supuse que esta veladora formaría parte de la colección que sólo encendía en ocasiones especiales (cuando llevaba un libro nuevo).&lt;br /&gt;Probé su capacidad para alumbrar en cuanto empezó a oscurecer y noté que era suficiente para toda la habitación, por lo que la dejé encendida mientras cenaba y pensaba en el libro que elegiría para esa noche, pero el olor era cada vez más fuerte y comencé a sentirme un poco aturdido. Confiando en que la lectura me haría sentir mejor, me recosté en el sillón y tomé mi ejemplar de Árboles petrificados; sin embargo, después de leer un poco, el olor se hizo tan denso que decidí levantarme y apagarla. Lo extraño fue que, al acercarme a ella, la sombra que esperaba ver en la pared no pertenecía a mi cuerpo, sino a figuras que no terminaban de delinearse, que se movían en varias direcciones y se expandían por el techo y la pared, como animalillos escapando de alguna prisión o corriendo en busca de alimento.&lt;br /&gt;Un poco asustado, apagué la flama y me fui a dormir, pero no logré descansar en lo que restaba de la noche, pues las figuras que había visto proyectadas en la pared me habían impresionado tanto que aparecieron más grandes y monstruosas en diversas pesadillas.&lt;br /&gt;Al otro día me costó trabajo despertar. Lo primero que pensé fue no volver a encender la veladora y sólo conservarla como adorno, pero sentí una especie de ternura al ver el brillo que adquiría bajo los rayos del sol, acentuando la fuerza del color y belleza que la hacía resaltar de las velas que ya tenía preparadas en otros candelabros.&lt;br /&gt;Cuando llegó la noche no dudé en tomar los cerillos y prender el pabilo, pero las consecuencias fueron terribles: el olor inundó la habitación de inmediato, la luz era incluso más potente y los extraños contornos volvieron a aparecer, sólo que más amigables y sutiles. Parecían rostros de viajeros perdidos y asombrados o asustados, por lo que mi sobresalto inicial disminuyó poco a poco y seguí leyendo hasta que el olor terminó cumpliendo con su efecto adormecedor.&lt;br /&gt;En cuanto empecé a soñar, descubrí que las sombras me habían engañado con sus expresiones ajenas de maldad. Las pesadillas surgieron de nuevo con sucesos más violentos y brutales, en escenarios que se transformaban lentamente de playas cálidas y tranquilas a tundras con vientos feroces que arrancaban los párpados y las uñas. De pronto aparecían aquellos seres de rostros angelicales y cuerpos bestiales armados con múltiples y extravagantes aparatos de tortura, y aunque se oían aullidos y quejidos por todos lados, siempre era yo la única víctima, aunque estoy seguro que del susto, ni siquiera podía abrir la boca para gritar mi desesperación.&lt;br /&gt;La mañana siguiente me costó mucho más trabajo despertarme, esta vez completamente seguro de que tiraría la maldita veladora por la ventana.&lt;br /&gt;Sin embargo, cuando la tomé para aventarla, sentí una atracción que me paralizó al descubrir que ni en el piso ni en ella misma había rastros de estarse consumiendo. Su apariencia limpia y casi pura me produjo felicidad y me incitó a besarla y tenerla conmigo todo el día en el trabajo, esperando a que llegara la noche.&lt;br /&gt;Como lo suponía, el olor, las sombras y las pesadillas volvieron a aparecer, sólo que el miedo se fue convirtiendo en una adicción que aumentaba mientras el terror infundido por las monstruosidades ocurridas en el sueño me ataba a una segunda vida de la que no estaba convencido de quererme deshacer.&lt;br /&gt;Era como protagonizar una de las tantas historias que diario pasaban ante mis ojos a través de páginas a veces blanquísimas o amarillentas; como encarnar personajes cuyas aventuras o atrocidades había llegado a envidiar al darme cuenta de que era el único momento en que la adrenalina corría por mi cuerpo, y le seguía una especie de frustración cuando la historia terminaba y yo seguía en mi habitación sin encontrar el secreto umbral que me haría quebrar la monotonía cotidiana para transformarme en vidente, en desterrado, en hábil asesino, incluso.&lt;br /&gt;Sin embargo, llegó el momento en que las dudas en cuanto a convertir la veladora en desecho volvieron a atacarme, pues ya no era nada agradable saberme siempre víctima y objeto de persecución de aquellas sombras. Hubo una ocasión en que indeciso entre apagarla o irme a dormir sin leer, descubrí que soplando suavemente hacia la flama, las figuras se distorsionaban, y aunque no me libré de ellas, su crueldad en los sueños disminuyó considerablemente.&lt;br /&gt;Lo que me preocupa es que esta noche le soplé tan fuerte que la flama se apagó. El cuarto está completamente oscuro, y aunque he deseado que algo así ocurriera desde hace años, he cerrado los ojos porque siento un terrible miedo de abrirlos y verificar que ya no hay cerillos para volver a encender la veladora, porque entonces no sabré en dónde esconderme hasta percatarme de que las sombras regresen a la luz o al sueño, a donde sea menos aquí, ahora que estoy despierto escuchando sus murmullos acuosos y el chocar de sus garras unas con otras, como el verdugo que afila su navaja. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-1055740989073516981?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/1055740989073516981/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=1055740989073516981' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/1055740989073516981'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/1055740989073516981'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2008/06/las-enseanzas-de-tario.html' title='Las enseñanzas de Tario'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/SFLlYcOmndI/AAAAAAAAABk/a7r3C4PH6tc/s72-c/D2E20F80d01.png' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-5413654388825119436</id><published>2008-04-05T19:37:00.001-06:00</published><updated>2008-04-05T19:39:28.523-06:00</updated><title type='text'>La iniciación</title><content type='html'>Melusina pertenece a la tribu de las mujeres sin manos: sus vestidos tienen mangas largas y acampanadas que cubren las prótesis. Cuando cantan, emiten aullidos con los que hipnotizan a los animales salvajes hasta hacerlos caer en trance para que los hombres del pueblo puedan atraparlos y llevarlos vivos a sus casas. Ahí, las mujeres se alimentan de la carne y sangre crudas mientras los animales están vivos. Los cantos también sirven para que las madres adormilen a sus hijas y las preparen para alimentar a los peces dedófagos, mascotas favoritas de las niñas de la tribu, quienes se inician en los abismos del placer al sumergir sus manitas tiernas en los estanques repletos de estos escamosos animales que arrancan pedazo a pedazo la carne y los huesos infantiles, tan fáciles de digerir. Las niñas sonríen exaltadas al mirar cómo brota la sangre y se diluye en el agua a cada mordida. Melusina también sonríe. Es su primera visita al estanque, y por última vez, y con desprecio, mira sus diez dedos a través del líquido que empieza a teñirse de rojo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-5413654388825119436?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://ilianikaschiele.hi5.com' title='La iniciación'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/5413654388825119436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=5413654388825119436' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/5413654388825119436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/5413654388825119436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2008/04/la-iniciacin.html' title='La iniciación'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-4963031552515928074</id><published>2007-11-06T12:18:00.000-06:00</published><updated>2007-11-06T12:25:29.563-06:00</updated><title type='text'>Regreso del exilio</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/RzCxfuwpLJI/AAAAAAAAAA0/pjvvVmnZqYk/s1600-h/Escultura.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129795134261111954" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/RzCxfuwpLJI/AAAAAAAAAA0/pjvvVmnZqYk/s400/Escultura.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/RzCxf-wpLKI/AAAAAAAAAA8/wcYJo9vrsgY/s1600-h/Escultura1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129795138556079266" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/RzCxf-wpLKI/AAAAAAAAAA8/wcYJo9vrsgY/s400/Escultura1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hoy encontré en el periódico un artículo muy efusivo acerca de una exposición-instalación que se encuentra en el Parque de La Fundidora, en Monterrey. Se trata de la simulación de 2 501 personas que a lo largo del tiempo han ido abandonando Teococuilco, un pueblo de Oaxaca, para buscar suerte en Estados Unidos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La idea, al parecer, surgió cuando el autor de la obra (Alejandro Santiago, nativo de dicho pueblo) volvió de un largo viaje y no encontró a sus amigos ni familiares porque se habían ido a cruzar la frontera. Poco a poco fue averiguando y descubrió que en total, han sido 2 501 los habitantes de Teococuilco que han tomado el mismo rumbo.&lt;br /&gt;Las figuras que representan a estas personas están hechas con barro y a tamaño natural; pero esta vez, la propuesta de Alejandro Santiago es que emprendan el camino de regreso a partir de este punto, en Monterrey, hasta el pueblo, para así suplir el vacío que ha dejado el mismo número de autoexiliados. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Las fotos son parte del reportaje, si quieren leerlo:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.jornada.unam.mx/2007/11/06/index.php?section=cultura&amp;amp;article=a04n1cul"&gt;http://www.jornada.unam.mx/2007/11/06/index.php?section=cultura&amp;amp;article=a04n1cul&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-4963031552515928074?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/4963031552515928074/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=4963031552515928074' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/4963031552515928074'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/4963031552515928074'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2007/11/regreso-del-exilio.html' title='Regreso del exilio'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/RzCxfuwpLJI/AAAAAAAAAA0/pjvvVmnZqYk/s72-c/Escultura.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-3309478360187803764</id><published>2007-10-23T15:32:00.000-05:00</published><updated>2007-10-23T16:03:52.033-05:00</updated><title type='text'>Asfáltica</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/Rx5gMgdIE2I/AAAAAAAAAAk/K0A0XwxLTvs/s1600-h/Tatuaje.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5124639193980998498" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/Rx5gMgdIE2I/AAAAAAAAAAk/K0A0XwxLTvs/s400/Tatuaje.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Acaba de salir el nuevo número de la revista &lt;i&gt;Asfáltica&lt;/i&gt; (supuestamen-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;te trimestral pero en realidad anual). Les quedó muy bien, aunque quizá las fotos de la obra plástica lucirían más a color. Recomiendo que la busquen; yo no participé esta ocasión, si no la anterior con el siguiente cuentito, a ver si les gusta.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por cierto, les parecerá raro que en el título se hable de &lt;i&gt;variantes&lt;/i&gt;. Lo que ocurre es que es la primera parte de otros tres; también la primera versión, porque ha cambiado un poco con el tiempo.&lt;/div&gt;El grabado que lo acompaña es de Sergio Hernández.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;Variantes de la niña muerta I: Marueta&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;Preludio&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;La mirada colérica de esa niña no me deja dormir.&lt;br /&gt;Los doctores y las enfermeras aseguran que sus ojos están perdidos en algún plano distinto, en alguna visión en la que no hay espacio para nosotros, para nadie más -síncope azul le llaman-, pero que regresará.&lt;br /&gt;Yo creo que no, yo creo que está muerta&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marueta siempre soñaba que convertía los chayotes en manzanas dulces con sabor a yogurth de chocolate. Su madre le servía todos los días esta verdura acompañada de otras más en todas las variantes posibles: cocidas, crudas, con crema, mayonesa, horneadas, en caldo, licuadas, en pastel; a veces acompañadas de un pequeño pedazo de pescado, pollo o bistec empanizado que la niña dejaba al último para saborearlo despacio en comparación de la avidez con que devoraba el chayote, pues aunque no soportaba morder y encontrarse con ese jugo insípido que le llenaba la boca sin poder meterse un trozo de carne para combinar el sabor, pensaba que mientras más rápido desapareciera del plato, sería más fácil disfrutar lo demás.&lt;br /&gt;Una mañana, aprovechando que la mamá llevaría a Chonche al veterinario, Marueta acercó su banquito al refri y trepó hasta alcanzar los envases que su mamá tanto se afanaba en alejar de ella. Siempre argumentaba que hasta que no supiera leer no la dejaría tocar esos botes, pues sus ingredientes no eran naturales y podría haber algunos que le hicieran daño, cosa de la que no se enteraría adivinando lo que decían las letritas, como solía hacer con los anuncios y los nombres de las calles.&lt;br /&gt;Supuso que si seguía el ejemplo de su mamá y usaba las tazas con rayitas para preparar los pasteles y el flan, le quedaría un platillo igual de exquisito, con ese sabor que tanto aparecía en sueños haciéndola levantarse con la saliva en la boca y el estómago crujiendo. Además, el líquido que había escogido para cocinar sus chayotes era igual de blanco que el yogurth y en la etiqueta aparecía una estufa y la cocina, lo que implicaba que sí, seguro se le ponía a la comida, pero tal vez era tan bueno, que su mamá lo estaba guardando para la fiesta de cumpleaños o alguna otra ocasión especial.&lt;br /&gt;A sus cinco años, Marueta ya sabía que las gelatinas se hacían con un polvo morado y agua caliente, y después de dejarla enfriar, se ponía en moldes de pollo o pato y se metía al refri. Le hubiera gustado seguir el mismo procedimiento para los chayotes, pero su mamá nunca la dejaba acercarse a la estufa y no sabía prenderla, así que el platillo en realidad sería el postre, frío como el helado o el flan.&lt;br /&gt;Sacó a sus verdes enemigos de la charola con agua en la que su mamá siempre los tenía listos para el guisado del día: rebanados o en cubitos, unos crudos y otros ya cocidos. Marueta escogió los cubitos para hacer una figura en el plato. Tomó una taza de las más grandes y le puso azúcar, chocolate y el líquido mágico. El olor era fuerte, pero ya se había acostumbrado a olores raros que salían de la cocina mientras su mamá preparaba la comida. Movió largo rato hasta que la revoltura se puso muy café, con mucho chocolate. Estaba tentada a probarlo, pero a fuerza de manazos había aprendido que no se mete el dedo a la comida mientras se prepara, sólo cuando queda lista se puede cortar un pedazo o servir una cucharada en un tazoncito. Entonces pensó en la figura que haría con los cachitos de chayote: una boca sonriente con la lengua de fuera como diciendo “¡mmmm, qué rico!” . No le costó mucho trabajo, pero primero le puso un poco de líquido abajo, “de base” -como decía su mamá cuando ponía la mezcla de crema y mayonesa y encima las verduras- y luego fue poniendo la curva de pedacitos hasta que quedó grande, bien sonriente; sólo tuvo que ocupar una rebanada para la lengua -“esa que está grande, para mi mamá”- pensó, y sonrió imaginando cómo la agarraría con los dedos y se la iría metiendo a la boca.&lt;br /&gt;Terminó de vaciar lo que sobraba en la taza sobre la figura, y con una cuchara lo expandió para que cada pedacito quedara bien cubierto. De pronto se acordó del chocolate que tanto le gustaba a su mamá, el que se sirve líquido y cuando se enfría se hace duro; fue por él y se lo puso encima, delineando la sonrisa. Como ya estaba listo, se animó a chuparse los dedos, y le gustó tanto lo agridulce del chocolate y el líquido blanco, que también quiso probar un cubito y luego otro y otro. Estaba sorprendida y contenta, aunque el sabor no era exactamente como el de su sueño, por lo menos no se parecía para nada al del chayote, y hasta quería comer más. Cuando vio que la sonrisa ya estaba muy chiquita se le ocurrió que mejor se acababa todo y preparaba otro sólo para su mamá, pero ya quedaba muy poquito del líquido especial; además, de repente sentía que le daba vueltas la cabeza como cuando se subía al “gira-gira” del parque y tenía muchas ganas de dormir. Se acostó en el sillón y pensó “mejor cuando llegue mi mamá lo hacemos entre las dos”, y cerró los ojos.&lt;br /&gt;Rosaura, la mamá de Marueta, llegó cerca de las tres de la tarde; había pasado gran parte de la mañana buscando las medicinas que recetaron a Chonche, perro de avanzada edad y raza delicada, que las últimas semanas dormía gran parte del día, comía poco y de noche en noche vomitaba. El veterinario detectó una infección estomacal y otras molestias relacionadas con la vejez, así que le mandó a hacer estudios, radiografías y una gran lista de calmantes, antisépticos y demás.&lt;br /&gt;Al entrar y dejar con cuidado al perro en su casita, se le hizo raro que Marueta no saliera corriendo a abrazarla y querer juguetear con la mascota o sacarlo a pasear. Se asomó a su recámara y todo estaba en orden: no había disfraces o muñecos tirados y la cortina y ventana seguían cerradas, sólo que la pijama no adornaba la alfombra y la cama no estaba tendida, lo que más que molestarle, le preocupó. Sintió una urgente necesidad de ir al baño, pero mientras avanzaba por el pasillo percibió el excesivo olor a amonia y se dejó llevar por él hasta la cocina, al tiempo que trataba de recordar si había limpiado algo antes de irse o la noche anterior, si había dejado la botella mal tapada o si se había derramado; pero no, ella era muy cuidadosa, sobre todo con Marueta husmeando por todos lados, jugueteando con lo que tuviera a la mano sin detenerse a pensar en el peligro de las sustancias tóxicas; cómo se acordaba del día que le quitó el veneno para ratas con el que quería hacer panqués para los gatos y perros de la calle...&lt;br /&gt;Y se acordaba de eso pero no de lo que había limpiado con Ajax amonia, y de pronto no podía pensar y sentía que el aire se había quedado allá afuera en el pasillo, porque ahí no, porque de pronto le punzaba la cabeza al mirar el banquito de Marueta a la orilla del refri y la puerta de la alacena abierta, esa puerta que debía tener candado porque resguardaba limpiadores, venenos, aromatizantes y destapacaños.&lt;br /&gt;Gritó el nombre con la voz quebrada, pero el plato rebosante de Ajax con chocolate y la rebanada de chayote a medio morder le hicieron perder la voz y caer de rodillas junto a Marueta, quien al parecer había sufrido de retorcijones antes de quedar paralizada en posición fetal, con las manos apretando su estómago como queriendo arrancárselo, o por lo menos lo que no se había ido junto con el vómito sobre el que flotaba su cabello. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-3309478360187803764?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/3309478360187803764/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=3309478360187803764' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/3309478360187803764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/3309478360187803764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2007/10/asfltica.html' title='Asfáltica'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/Rx5gMgdIE2I/AAAAAAAAAAk/K0A0XwxLTvs/s72-c/Tatuaje.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-8737853707968664274</id><published>2007-10-22T14:46:00.000-05:00</published><updated>2007-10-22T14:52:51.121-05:00</updated><title type='text'>Sorpresa</title><content type='html'>Me acabo de enterar de que publicaron un texto mío en &lt;i&gt;Blanco Móvil&lt;/i&gt;, que dedica este número a "Escritoras y ciudades". Yo le había mandado el siguiente texto a un amigo, quien supuestamente iba a coordinar el número. Al final no sé qué pasó, pero fue una agradable sorpresa. Lo más decente sería invitarlos a que compren la revista y lean la crónica, pero la dejo aquí por si no tienen tiempo de ir a buscarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Barcelona: serpiente colorida&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si pudiéramos observar la silueta de las ciudades desde el cielo, lo más probable es que nos sucediera lo mismo que cuando buscamos figuras en las nubes: encontraríamos animales que se transforman en castillos o en monstruos. Sin embargo, la forma de las ciudades también se va dibujando bajo nuestros pies después de caminarlas; ante nuestros ojos después de atravesar calles, plazas, parques, y especialmente, en el caso de Barcelona, ramblas y callejones.&lt;br /&gt;Claro que la vista de esta ciudad desde un avión en nada se parece a un animal ni a un monstruo; mirándola objetivamente su figura es bastante sencilla e incluso práctica: un blanco rectángulo irregular bañado por el mediterráneo a los pies de una montaña que a su vez es una especie de parcela dividida en otros rectángulos más largos que  atraviesan el territorio de norte a sur.&lt;br /&gt;En realidad, Barcelona vista desde arriba es una mancha de leche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Contrapunto&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Uno no se da cuenta de lo acostumbrado que está a las condiciones climáticas de su país hasta que visita otro; sobre todo en los últimos años durante los cuales hemos notado cómo el sobrecalentamiento de la tierra ha provocado que los climas sean extremos y cambien casi de un momento a otro.&lt;br /&gt;Parecerá extraño y tal vez depende de la experiencia de cada persona, pero creo que es posible ratificar la teoría de que el clima donde se desenvuelve la gente se refleja en su carácter. El aire frío, la llovizna constante, la bruma que puede imponerse durante el recorrido por  ciudades como París, Laussane o Praga se manifiestan en algunos rasgos y actitudes de sus habitantes, lo cual, aunado a las diferencias de idioma y alimentación, hace más fuerte cierto sentimiento de extrañeza y no pertenencia, pero a la vez de curiosidad y fascinación.  &lt;br /&gt;Por fortuna el frío se queda en algún lugar de las vías que el tren recorre para hacernos llegar a la capital de Cataluña, y en su lugar nos recibe una cálida oleada de aire con las primeras luces de la mañana. Otra vez, la teoría del clima y la gente se comprueba: parece que hemos llegado a una provincia que nada tiene que ver con las ciudades cosmopolitas a pesar de encontrarse en una de ellas.&lt;br /&gt;La primera impresión que se registra en el cuerpo al caminar por esta ciudad es la ligereza con que la gente se desliza de un lado a otro, dándose el tiempo de sentir  la luz del sol que se expande por las avenidas libres de edificios descomunales. &lt;br /&gt;Esta es una de las principales características que convierten a Barcelona en una ciudad tan contrastante en comparación con otros lugares de Europa: la sensación de libertad y ligereza, de aceptación a la diversidad. Y esta percepción es importante cuando uno como extranjero no sabe cómo funcionan las cosas en cada país y descubre que en la mayoría se impone cierto temor y rechazo a la llegada de inmigrantes en busca de trabajo y por lo tanto en busca de un nuevo estilo de vida que implica mezclarse con los nativos del lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Retazos y  parches&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;En el Barrio Gótico perviven los muros palimpsesto, en la Plaza del Rey los muros baleados. Las paredes muestran estragos de años atrás, la pintura se descarapela invadida por musgo y algunas plantas trepadoras. Se superponen o se entierran los ocres, los rojizos, algunas cales de un blanco sucio y grises severos. Los edificios conviven yuxtaponiendo arquitecturas de distintos siglos, no se busca imponer una homogeneidad para que las calles luzcan perfectas, aún cuando sus trazos lo son; con su irregularidad dejan claro que la búsqueda de la perfección es caldo de cultivo para la esterilidad. La diferencia en los tamaños, las formas y los colores crea una ilusión óptica y sensorial a tal grado que quien la recorre percibe contornos curvilíneos donde desde una perspectiva aérea  sólo podría apreciarse un ángulo recto.&lt;br /&gt;Aquí no preocupa la mala imagen que supuestamente ocasionaría a los cientos de extranjeros que la visitan a diario el hecho de que las paredes se estén desmoronando, ni que se encuentren adornadas con múltiples grafittis cuya hechura data de años en los que se raspaba la pared directamente, esgrafiándola y decorándola; cuya evolución es notable gracias al uso de aerosoles o etiquetas. Se entiende que estos elementos contribuyen a tatuar la ciudad, no a devastarla o corromperla como podrían argumentar las leyes de nuestro país  para censurar tales actos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Contrapunto II&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;A lo largo del tiempo algunos historiadores han querido convencernos de que la riqueza cultural de una ciudad se representa y sobrevive gracias a sus monumentos, de hecho la rigidez con que se identifica un iceberg es parecida a la que puede relacionarse con la pesadez de las construcciones que se imponen cual monolitos, como queriendo con ello garantizar su permanencia. Aunque estos rasgos no disminuyen las cualidades estéticas de las obras arquitectónicas, sí logran transmitir una sensación de grandeza inalcanzable, acaso inhumana, prepotente;  sin embargo ello contradice el objetivo de los artistas al exponer su obra: hacer del arte algo tangible, cercano al hombre, que viva a través del hombre.&lt;br /&gt;Para comprender que Barcelona no responde a tal estructura, valdría la pena recordar que es una de las ciudades más representativas del modernismo arquitectónico, el de Domenèch i Montaner o el de Antoni Gaudí, cuyo motor era romper con los estilos dominantes y crear una estética renovada en la que se conjugaran elementos alusivos a la naturaleza y la revolución industrial. La idea era plantear que puede haber una comunión entre los avances logrados por el hombre respetando el entorno natural a través de materiales emblemáticos como el hierro y el cristal, respectivamente.  &lt;br /&gt;Además de empezar a trabajar tales materiales con especial esmero en figuras retorcidas, tridimensionales, alusivas a elementos orgánicos, se buscaba aterrizar los conceptos de belleza y estética para que dejaran de ser exclusivos de las construcciones arquitectónicas y se convirtieran en valores asequibles a los objetos de uso cotidiano. Esto se relaciona con una intención política que trataba de socializar y democratizar el arte: la población debía acceder a él de una forma más tangible, des-sacralizando los museos o los monumentos. Por esta razón, los arquitectos también se convirtieron en diseñadores que trasladaban la intención estética del exterior de algún edificio a la decoración de los interiores para crear un conjunto integral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Sinfonía catalana&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Puedes caminar por todas las ramblas de norte a sur y cada una te llevará a una playa distinta. Si tienes suerte llegarás a Nova Mar Bella, donde eres libre de exponer tu cuerpo sin prenda alguna para asolearte o remojarte en el mar. Si eres observador, al andar sobre la rambla te darás cuenta de que el suelo está cubierto de unos adoquines con dibujos alusivos al océano: caracoles, estrellas, moluscos diseñados por Gaudí y que han sobrevivido el paso del tiempo y de los caminantes. Cuando levantes la vista tendrás ante ti una farola de herraje negro con curvas y puntas de lanza que sostiene en lo alto un murciélago atrapado en pleno vuelo;  de golpe recordarás para quién se hizo la noche.&lt;br /&gt;Aquí no existe el tipo de presión que acelera el paso de los habitantes de las grandes ciudades, sin embargo puede sentirse una vitalidad que mantiene el ritmo constante, que te impulsa a buscar más, a mirar más. Oyes los murmullos, las risas, las pláticas entusiasmadas en un lenguaje que entiendes a la mitad, porque el catalán sólo pueden pronunciarlo los catalanes, y comprendes que por más que te esfuerces no tienes derecho a descifrar ese código con el que se comunican frente a ti cuando no quieren que sepas de lo que están hablando. Es el lenguaje su principal arma de identidad. Es eso de lo que se trata tanta multiplicidad, excentricidad si se quiere: la búsqueda de algo que los haga particulares. ¿Será por eso que la mayor parte de los habitantes son jóvenes? ¿Será por eso que los ancianos se han cansado lo suficiente como para querer ser diferentes? ¿Será por eso que la mayor parte de la población madrileña es de la tercera edad?&lt;br /&gt;Pantalones, faldas, mallas, playeras, camisas de colores a rayas que recuerdan a los saltimbanquis y a personajes de circo; atuendos que en su esfuerzo por no parecerse a los de nadie más apuntan a cierta teatralidad, casi estrafalaria. Vestiduras de colores intensos que hacen juego con la pedrería y los mosaicos de lugares tan emblemáticos como el Park Güell o la casa Batlló. Cabellos divididos en largas trenzas delgadísimas; cueros cabelludos expuestos a rape de un lado o en cortes dispares, en remolinos con puntas dirigidas hacia todos lados. Las barbas y bigotes se decoloran para ser cubiertos de tintes rojos y verdes, se adornan con arillos o se dividen en pequeñas rastas. Inevitablemente te recuerda al Tianguis del Chopo, pero cambiando el negro por cualquier otro color y sin restringirse a un perímetro delimitado.&lt;br /&gt;Y son ellos, los jóvenes quienes se desbordan por las avenidas, las ramblas, los cafés, los bares, los museos, las banquetas por donde se instalan ferias de libros de viejo.&lt;br /&gt;Conforme avanzas por este enorme camellón te acompañan restos de ecos que se van quedando atrás o se diluyen mezclándose con los sonidos que se adivinan más adelante. El  silencio es imposible donde hay una guitarra, un saxofón, una trompeta, una voz que canta o que grita monólogos; un montón de pajarillos enjaulados, vendedores de artículos para mascotas, de pinturas, de plantas, flores, peces y tortugas. El barullo es constante, el ir y venir en bicicletas, patines, casi siempre a pie y rápido, quedando con quienes se cruzan para verse al rato, por que la noche está destinada al bar para hacer la cerveza, jugar billar y hablar, hablar, hablar.&lt;br /&gt;Más tarde te das cuenta de que el bar no es el único espacio para beber y convivir cuando la humedad y el calor mediterráneo rigen tu insomnio. Si te dejas perder por los callejones del Barrio Gótico encontrarás árabes ambulantes que venden cerveza a un precio bastante módico. Puedes beberla y refrescarte mientras andas de arriba para abajo, cruzando una y otra vez la Catedral de Santa Eulalia quizá sin darte cuenta, leyendo los letreros que anuncian mercerías, abarrotes, peleterías, charcuterías, telas y vestidos a la medida; letreros que inauguraron dichos establecimientos hace años y que siguen colgados de sus soportes de madera, probablemente sin que jamás sean sustituidos por luces de neón.&lt;br /&gt;Los callejones parecen trazar líneas sobre algún caracol gigante que te lleva sobre su caparazón. Te detienes ante plazas pequeñas pero bastante concurridas. Las escalinatas de las fuentes sirven de asiento para quienes entonan canciones acompañados de sus guitarras y tambores; o en algunos casos funcionan como sala de espera de los que están pendientes de la llegada de algún camello cargado de marihuana o haschís. Te aventuras por otras calles y llegas a avenidas distintas cada vez, con explanadas que ofrecen jardineras para descansar; mesas y sillas recogidas, almacenes. En una de ellas se posa un gato gigantesco que no puede negar su paternidad boteresca; en otra, mucho más adelante se abre una boca al puro estilo pop de Lichtenstein; en otra, cuando ya no sabes exactamente por dónde seguir, te espera Cristóbal Colón cubierto de caca de paloma, señalando hacia el mar, rumbo a América.&lt;br /&gt;Ocupas una banca para tomarte el tiempo de planear el mapa de regreso a tu hostal, pero en vez de visualizar las calles o la línea de metro que debes tomar aparecen como flashazos las imágenes de tus recientes descubrimientos: la cerámica que recubre las banquitas, los plafones, las fachadas de las torres, el lagarto y las fuentes del Park Güell es resultado de miles de vajillas rotas cuyos diseños y colores conviven y contrastan con la piedra pura, labrada. Recuerdas que para llegar ahí debiste subir varias pendientes, algunas tan empinadas que contaban con escaleras eléctricas. En algún momento llegaste tan arriba que estabas en la punta de un cerro cuya función verdadera era la de mirador: toda la ciudad ante tus ojos, y más allá el mar. Después descubriste que esa iglesia enorme era la Sagrada Familia, y que los reflejos que brotaban de algunas torres se debían a la intensidad del sol sobre vidrios y azulejos de los edificios que conforman la “manzana de la discordia”, esa colonia en la que confluyen marcadamente las construcciones de épocas tan distintas.&lt;br /&gt;Por ahí está la Fundación Antoni Tápies con su muralla de alambres retorcidos simulando una silla enorme sobre la entrada.&lt;br /&gt;Si no tienes coche, a la Fundación Miró sólo se llega si transbordas en el metro para tomar el funicular que te lleva colina arriba, donde también puedes perderte en los corredores que conectan jardines y fuentes que en su conjunto son un parque grandísimo.&lt;br /&gt;Distinto, raro, diferente, atractivo. ¿Es la ciudad o es tu no pertenencia extranjera?  Miras la luna y miras la hora y sabes que tienes que irte, pero no quieres. Sabes también que no es al hostal a donde no quieres regresar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-8737853707968664274?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/8737853707968664274/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=8737853707968664274' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/8737853707968664274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/8737853707968664274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2007/10/sorpresa.html' title='Sorpresa'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-8547280621285261515</id><published>2007-09-13T14:52:00.000-05:00</published><updated>2007-09-13T14:56:06.229-05:00</updated><title type='text'>Un regalo de cumpleaños para Alberto Chimal</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=gq5CHbDCSoU"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=gq5CHbDCSoU&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-8547280621285261515?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/8547280621285261515/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=8547280621285261515' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/8547280621285261515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/8547280621285261515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2007/09/un-regalo-para-alberto-chimal.html' title='Un regalo de cumpleaños para Alberto Chimal'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-3408053858819195461</id><published>2007-08-31T15:27:00.000-05:00</published><updated>2007-08-31T15:34:42.944-05:00</updated><title type='text'>Nuevas buenas</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/Rth7Rq2bncI/AAAAAAAAAAc/Nlo2aqT0pMM/s1600-h/Portada%5B4%5D.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5104965721115041218" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/Rth7Rq2bncI/AAAAAAAAAAc/Nlo2aqT0pMM/s400/Portada%5B4%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En realidad no sé qué tan nueva sea esta noticia, pero yo lo acabo de descubrir y estoy contenta por ello. El querido Édgar logró reunir fondos para publicar su primer libro de cuentos, y ahora es parte del catálogo de las ediciones de Ficticia. Espero tenerlo y leerlo pronto, y lo mismo para ustedes, si alguien lo ve por ahí.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-3408053858819195461?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/3408053858819195461/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=3408053858819195461' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/3408053858819195461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/3408053858819195461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2007/08/nuevas-buenas.html' title='Nuevas buenas'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/Rth7Rq2bncI/AAAAAAAAAAc/Nlo2aqT0pMM/s72-c/Portada%5B4%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-115720134227513575</id><published>2007-07-19T14:54:00.000-05:00</published><updated>2007-07-19T15:16:34.316-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Ya viene la edición del 10 aniversario de la Agenda de la Luna. El texto con el que participo puede ser este:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Trípode de luz&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirar las estrellas de día,&lt;br /&gt;cielo donde la luna&lt;br /&gt;y el sol&lt;br /&gt;ocupan el mismo espacio&lt;br /&gt;extenso, sin nubes que aclaren&lt;br /&gt;el ultramar-ultracielo&lt;br /&gt;azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Explorar la luz nocturna,&lt;br /&gt;encontrar en el negro más profundo&lt;br /&gt;un abismo blanco,&lt;br /&gt;un punto plateado&lt;br /&gt;al que le ofrendan una danza&lt;br /&gt;las estrellas&lt;br /&gt;más pequeñas&lt;br /&gt;sin atreverse a brillar tanto&lt;br /&gt;ni a crecer como un ojo;&lt;br /&gt;sólo a vibrar,&lt;br /&gt;a girar,&lt;br /&gt;a inflarse temblando&lt;br /&gt;a punto de perderse&lt;br /&gt;en explosión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las luces de los faroles se alzan sobre postes de metal, tubos gruesos como brazos largos que se estiran para alcanzar el patio en el que juegan los astros. No importa cuántos watts le den vida a los focos, la luz que irradian sólo ilumina la sombra de las figuras que avanzan alargándose: hombres y animales que no pueden dejar de mirar hacia arriba, de rondar las calles olvidándose del calor de sus camas o la humedad de sus rincones. Sonámbulos lunáticos se deslizan sin escuchar sus pasos, sin escuchar el aullido de alguna sirena o de algún asesinado; sólo giran despacio al ritmo de la luna, esperando que ella alumbre y abrase sus huesos como no lo hacen los dedos del sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O este:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Baile de insomnes&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sueño es imposible&lt;br /&gt;cuando la noche brilla feroz,&lt;br /&gt;cuando los cantos de estrellas y cometas&lt;br /&gt;hacen nadar a los peces&lt;br /&gt;hacia la orilla de ríos y playas&lt;br /&gt;donde se olvidan de que no tienen pies,&lt;br /&gt;de que el aire&lt;br /&gt;y el hombre matan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí descubren que sus aletas giran,&lt;br /&gt;que la luna retumba en sus escamas,&lt;br /&gt;que todos los enemigos duermen;&lt;br /&gt;y que ellos,&lt;br /&gt;anfibios y peces hipnotizados por el insomnio,&lt;br /&gt;para el árbol, la arena y la noche,&lt;br /&gt;por vez primera danzan.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-115720134227513575?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/115720134227513575/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=115720134227513575' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/115720134227513575'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/115720134227513575'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2007/07/ya-viene-la-edicin-del-10-aniversario.html' title=''/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-8320346760332526745</id><published>2007-07-11T15:44:00.000-05:00</published><updated>2007-07-11T15:48:40.790-05:00</updated><title type='text'>Finales y Principios</title><content type='html'>El viernes pasado acabó Caza de Letras y yo nunca pude seguirles el paso con los ejercicios, incluso con las lecturas, pues al final me enfermé de infección intestinal y estuve desconectada de todo por una semana. Cuando volví a conectarme, ya estaban con los ejercicios para definir al ganador. Lo que me dio gusto es que ganó la chava a la que yo le iba; quizá no era mi favorita desde el inicio, pero digamos que fue –a mi parecer- la que más atención puso a las correcciones sugeridas y en la que se notó más trabajo para sacar un mejor texto cada vez.&lt;br /&gt;Lo que también me gustó es que yo misma aprendí a tomar más en serio la disciplina y los comentarios  que los demás pueden tener sobre el trabajo de uno. Todos los ejercicios me parecieron un gran reto y por demás interesantes; lo que fue decepcionante es que no todos los que concursaron aprovecharon estos incentivos para detonar su creatividad. Espero terminar pronto los ejercicios restantes, no importa que haya acabado el concurso, pues en verdad yo no rivalizo con nadie.&lt;br /&gt;Y hablando de ejercicios y talleres, estoy cursando uno con mi amigo y compañero de años: Gerardo Piña. La clase se divide en dos partes: primero analizamos un texto (previamente leído, ya vimos, por ejemplo, &lt;em&gt;Muerte sin fin&lt;/em&gt; y sigue &lt;em&gt;El rey Lear&lt;/em&gt;) en base a un temario que él elaboró donde destaca puntos determinados de la poesía, la narrativa, el teatro o el ensayo. Luego cada quien saca el texto que forma parte del proyecto que previamente decidió llevar a cabo. La idea es trabajar sobre el proyecto hasta que quede terminado. Llevamos tres clases, y quizá todavía es tiempo para que alguien que se interese asista. La dirección es Tenis 63, depto. 2, atrás del metro General Anaya. Nos vemos cada lunes de 7:30 a 9:30 y estaremos ahí por tres meses. Sólo hay que pagar&lt;br /&gt;$1 800.00 en dos abonos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y otro curso que va a comenzar mañana, al que también voy a asistir es el que impartirá José Vicente Anaya en el Centro de Lectura Condesa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Taller-Seminario homenaje a Juan Martínez&lt;br /&gt;Se estudiarán las principales vanguardias poéticas y autores individuales. Para cada tema se establecerá una bibliografía específica, libros que serán analizados y discutidos en grupo. Al concluir cada tema los alumnos escribirán una crónica o ensayo para fundamentar sus conocimientos (se darán normas básicas de investigación bibliográfica). Parte de las sesiones se utilizará para analizar poemas de los asistentes (“tallerear”) de acuerdo con el ritmo de trabajo. Los conocimientos que van siendo adquiridos en el estudio servirán de herramientas para madurar conceptos de análisis. Duración 8 sesiones. Inicia: 12 de julio; concluye: 18 de octubre Jueves de 17:00 a 20:00 horas. Si les interesa otro taller del CLC, pueden verlo aquí: &lt;a href="http://www.literaturainba.com/diccionarios/talleres.php"&gt;http://www.literaturainba.com/diccionarios/talleres.php&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-8320346760332526745?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/8320346760332526745/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=8320346760332526745' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/8320346760332526745'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/8320346760332526745'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2007/07/finales-y-principios.html' title='Finales y Principios'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-8343412815299164466</id><published>2007-06-08T13:32:00.000-05:00</published><updated>2007-06-08T13:40:09.625-05:00</updated><title type='text'>Poesía en La Araña</title><content type='html'>Hoy me toca leer un poco de poesía en este lugar. Si tengo suerte, Mote me acompañará con ambientaciones de noise haciendo uso de su nuevo teclado ochentero. A ver qué sale.&lt;br /&gt;Les dejo una nota sobre el lugar por si les interesa ir hoy o cualquier otro día a beber o a leer:&lt;br /&gt; &lt;a href="http://www.jornada.unam.mx/2006/07/20/a10n1gas.php"&gt;http://www.jornada.unam.mx/2006/07/20/a10n1gas.php&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La dirección: Campeche 228 local B (casi esquina con Insurgentes), colonia Condesa.&lt;br /&gt;A partir de las 9 de la noche.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-8343412815299164466?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/8343412815299164466/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=8343412815299164466' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/8343412815299164466'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/8343412815299164466'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2007/06/poesa-en-la-araa.html' title='Poesía en La Araña'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-4172570638312988120</id><published>2007-06-08T13:26:00.000-05:00</published><updated>2007-06-08T13:30:23.155-05:00</updated><title type='text'>En las vitrinas de la galería José María Velasco</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/Rmmf2_x9EOI/AAAAAAAAAAU/4H8t63ZZ8T4/s1600-h/contempografias%5B1%5D.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5073762222392283362" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/Rmmf2_x9EOI/AAAAAAAAAAU/4H8t63ZZ8T4/s400/contempografias%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ya pasó la inauguración, pero sigue la exposición todo el mes. El trabajo de Mote se encuentra en las vitrinas. Ojalá puedan asomarse, vale la pena.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-4172570638312988120?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/4172570638312988120/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=4172570638312988120' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/4172570638312988120'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/4172570638312988120'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2007/06/en-las-vitrinas-de-la-galera-jos-mara.html' title='En las vitrinas de la galería José María Velasco'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/Rmmf2_x9EOI/AAAAAAAAAAU/4H8t63ZZ8T4/s72-c/contempografias%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-5983091590665122582</id><published>2007-06-08T13:08:00.000-05:00</published><updated>2007-06-08T13:19:24.111-05:00</updated><title type='text'>Estropear pistas</title><content type='html'>En este juego ya están muy avanzados y ahora está más emocionante porque han nominado a ocho participantes. Yo los sigo a mi paso y espero alcanzarlos pronto. No he realizado los ejercicios especiales, pero los he considerado para un apartado al final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5. En el cuento “La esperanza” de Villiers de l’Isle Adam (incluido después de estas instrucciones), el final se anticipa por medio de varias pistas sutiles que pueden pasar inadvertidas hasta llegar al final del texto. Al leer esa conclusión, hechos que parecían triviales y a los que no se da énfasis durante el desarrollo del cuento resultan ser importantísimos, pues hacen posible creer en la lógica de la historia entera y de la sorpresa que nos revela en las últimas líneas.&lt;br /&gt;Para este ejercicio, es necesario localizar una de esas pistas y estropearla: reescribir el pasaje donde se encuentre de modo que lo que sólo insinúa se vuelva obvio, o bien cambiar el hecho que constituye la pista de modo que resulte incongruente con el resto del texto. La extensión máxima del pasaje reescrito debe ser de 400 caracteres incluyendo espacios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Mi pista estropeada está en cursivas)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA ESPERANZApor Villiers de l’Isle Adam Al atardecer, el venerable Pedro Argüés, sexto prior de los dominicos de Segovia, tercer Gran Inquisidor de España, seguido de un fraile redentor (encargado del tormento) y precedido por dos familiares del Santo Oficio provistos de linternas, descendió a un calabozo. La cerradura de una puerta maciza chirrió; el Inquisidor penetró en un hueco mefítico, donde un triste destello del día, cayendo desde lo alto, dejaba percibir, entre dos argollas fijadas en los muros, un caballete ensangrentado, una hornilla, un cántaro. Sobre un lecho de paja sujeto por grillos, con una argolla de hierro en el pescuezo, estaba sentado, hosco, un hombre andrajoso, de edad indescifrable. Este prisionero era el rabí Abarbanel, judío aragonés, que -aborrecido por sus préstamos usurarios y por su desdén de los pobres- diariamente había sido sometido a la tortura durante un año. Su fanatismo, “duro como su piel”, había rehusado la abjuración. Orgulloso de una filiación milenaria -porque todos los judíos dignos de este nombre son celosos de su sangre-, descendía talmúdicamente de la esposa del último juez de Israel: Hecho que había mantenido su entereza en lo más duro de los incesantes suplicios. Con los ojos llorosos, pensando que la tenacidad de esta alma hacía imposible la salvación, el venerable Pedro Argüés, aproximándose al tembloroso rabino, pronunció estas palabras:&lt;br /&gt;-Hijo mío, alégrate: Tus trabajos van a tener fin. Si en presencia de tanta obstinación me he resignado a permitir el empleo de tantos rigores, mi tarea fraternal de corrección tiene límites. Eres la higuera reacia, que por su contumaz esterilidad está condenada a secarse… pero sólo a Dios toca determinar lo que ha de suceder a tu alma. ¡Tal vez la infinita clemencia lucirá para ti en el supremo instante! ¡Debemos esperarlo! Hay ejemplos… ¡Así sea! Reposa, pues, esta noche en paz. Mañana participarás en el auto de fe; es decir, serás llevado al quemadero, cuya brasa premonitoria del fuego eternal no quema, ya lo sabes, más que a distancia, hijo mío. La muerte tarda por lo menos dos horas (a menudo tres) en venir, a causa de las envolturas mojadas y heladas con las que preservamos la frente y el corazón de los holocaustos. Seréis cuarenta y dos solamente. Considera que, colocado en la última fila, tienes el tiempo necesario para invocar a Dios, para ofrecerle este bautismo de fuego, que es el del Espíritu Santo. Confía, pues, en la Luz y duerme.&lt;br /&gt;Dichas estas palabras, el Inquisidor ordenó que desencadenaran al desdichado y lo abrazó tiernamente. Lo abrazó luego el fraile redentor y, muy bajo, le rogó que le perdonara los tormentos. Después lo abrazaron los familiares, cuyo beso, ahogado por las cogullas, fue silencioso. Terminada la ceremonia, el prisionero se quedó solo, en las tinieblas.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;El rabí Abarbanel, seca la boca, embotado el rostro por el sufrimiento, miró sin atención precisa la puerta cerrada. “¿Cerrada?…” Esta palabra despertó en lo más íntimo de sus confusos pensamientos un sueño. Había entrevisto un instante el resplandor de las linternas por la hendidura entre el muro y la puerta. Una esperanza mórbida lo agitó. Suavemente, deslizando el dedo con suma precaución, atrajo la puerta hacia él. Por un azar extraordinario, el familiar que la cerró había dado la vuelta a la llave un poco antes de llegar al tope, contra los montantes de piedra. El pestillo, enmohecido, no había entrado en su sitio y la puerta había quedado abierta.&lt;br /&gt;El rabino arriesgó una mirada hacia afuera.&lt;br /&gt;A favor de una lívida oscuridad, vio un semicírculo de muros terrosos en los que había labrados unos escalones; y en lo alto, después de cinco o seis peldaños, una especie de pórtico negro que daba a un vasto corredor del que no le era posible entrever, desde abajo, más que los primeros arcos.&lt;br /&gt;Se arrastró hasta el nivel del umbral. Era realmente un corredor, pero casi infinito. Una luz pálida, con resplandores de sueño, lo iluminaba. Lámparas suspendidas de las bóvedas azulaban a trechos el color deslucido del aire; el fondo estaba en sombras. Ni una sola puerta en esa extensión. Por un lado, a la izquierda, troneras con rejas, troneras que por el espesor del muro dejaban pasar un crepúsculo que debía ser el del día, porque se proyectaba en cuadrículas rojas sobre el enlosado. Quizá allá lejos, en lo profundo de las brumas, una salida podía dar la libertad. La vacilante esperanza del judío era tenaz, porque era la última.&lt;br /&gt;Sin titubear se aventuró por el corredor, sorteando las troneras, tratando de confundirse con la tenebrosa penumbra de las largas murallas. Se arrastraba con lentitud, conteniendo los gritos que pugnaban por brotar cuando lo martirizaba una llaga.&lt;br /&gt;De repente un ruido de sandalias que se aproximaba lo alcanzó en el eco de esta senda de piedra. Tembló, la ansiedad lo ahogaba, se le nublaron los ojos. Se agazapó en un rincón y, medio muerto, esperó.&lt;br /&gt;Era un familiar que se apresuraba. Pasó rápidamente con una tenaza en la mano, la cogulla baja, terrible, y desapareció. El rabino, casi suspendidas las funciones vitales, estuvo cerca de una hora sin poder iniciar un movimiento. El temor de una nueva serie de tormentos, si lo apresaban, lo hizo pensar en volver a su calabozo. Pero la vieja esperanza le murmuraba en el alma ese divino tal vez, que reconforta en las peores circunstancias. Un milagro lo favorecía. ¿Cómo dudar? Siguió, pues, arrastrándose hacia la evasión posible. Extenuado de dolores y de hambre, temblando de angustia, avanzaba. El corredor parecía alargarse misteriosamente. Él no acababa de avanzar; miraba siempre la sombra lejana, donde debía existir una salida salvadora.&lt;br /&gt;De nuevo resonaron unos pasos, pero esta vez más lentos y más sombríos. Las figuras blancas y negras, los largos sombreros de bordes redondos, de dos inquisidores, emergieron de lejos en la penumbra. Hablaban en voz baja y parecían discutir algo muy importante, porque las manos accionaban con viveza.&lt;br /&gt;Ya cerca, los dos inquisidores se detuvieron bajo la lámpara, sin duda por un azar de la discusión. Uno de ellos, escuchando a su interlocutor, se puso a mirar al rabino. Bajo esta incomprensible mirada, el rabino creyó que las tenazas mordían todavía su propia carne; muy pronto volvería a ser una llaga y un grito.&lt;br /&gt;Desfalleciente, sin poder respirar, las pupilas temblorosas, se estremecía bajo el roce espinoso de la ropa. Pero, cosa a la vez extraña y natural: los ojos del inquisidor eran los de un hombre profundamente preocupado de lo que iba a responder, absorto en las palabras que escuchaba; estaban fijos y miraban al judío, sin verlo.&lt;br /&gt;Al cabo de unos minutos los dos siniestros discutidores continuaron su camino a pasos lentos, siempre hablando en voz baja, hacia la encrucijada de donde venía el rabino. No lo habían visto. &lt;em&gt;O fingían no verlo, pues con el paso del tiempo se han acostumbrado a los fenómenos de desdoblamiento que invaden a los condenados en vísperas de su muerte: el alma –fácil de ver debido a su esencia fluorescente- se separa de ellos mientras duermen y deambula por el monasterio en busca de alguna puerta secreta que le ofrezca libertad.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;De pronto sintió frío sobre las manos que apoyaba en el enlosado; el frío venía de una rendija bajo una puerta hacia cuyo marco convergían los dos muros. Sintió en todo su ser como un vértigo de esperanza. Examinó la puerta de arriba abajo, sin poder distinguirla bien, a causa de la oscuridad que la rodeaba. Tentó: Nada de cerrojos ni cerraduras. ¡Un picaporte! Se levantó. El picaporte cedió bajo su mano y la silenciosa puerta giró.&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;La puerta se abría sobre jardines, bajo una noche de estrellas. En plena primavera, la libertad y la vida. Los jardines daban al campo, que se prolongaba hacia la sierra, en el horizonte. Ahí estaba la salvación. ¡Oh, huir! Correría toda la noche, bajo esos bosques de limoneros, cuyas fragancias lo buscaban. Una vez en las montañas, estaría a salvo. Respiró el aire sagrado, el viento lo reanimó, sus pulmones resucitaban. Y para bendecir otra vez a su Dios, que le acordaba esta misericordia, extendió los brazos, levantando los ojos al firmamento. Fue un éxtasis.&lt;br /&gt;Entonces creyó ver la sombra de sus brazos retornando sobre él mismo; creyó sentir que esos brazos de sombra lo rodeaban, lo envolvían, y tiernamente lo oprimían contra su pecho. Una alta figura estaba, en efecto, junto a la suya. Confiado, bajó la mirada hacia esta figura, y se quedó jadeante, enloquecido, los ojos sombríos, hinchadas las mejillas y balbuceando de espanto. Estaba en brazos del Gran Inquisidor, del venerable Pedro Argüés, que lo contemplaba, llenos los ojos de lágrimas y con el aire del pastor que encuentra la oveja descarriada.&lt;br /&gt;Mientras el rabino, los ojos sombríos bajo las pupilas, jadeaba de angustia en los brazos del Inquisidor y adivinaba confusamente que todas las fases de la jornada no eran más que un suplicio previsto, el de la esperanza, el sombrío sacerdote, con un acento de reproche conmovedor y la vista consternada, le murmuraba al oído, con una voz debilitada por los ayunos:&lt;br /&gt;-¡Cómo, hijo mío! ¿En vísperas, tal vez, de la salvación, querías abandonarnos?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-5983091590665122582?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/5983091590665122582/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=5983091590665122582' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/5983091590665122582'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/5983091590665122582'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2007/06/estropear-pistas.html' title='Estropear pistas'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-7373193016380450927</id><published>2007-05-31T15:48:00.000-05:00</published><updated>2007-05-31T16:02:32.498-05:00</updated><title type='text'>Un ojo al gato...</title><content type='html'>Es más difícil de lo que pensé seguir el ritmo de Caza de letras, no sólo para jugar también, sino para leer con atención los ejercicios, las repentinas (ejercicios especiales para trabajar una cuestión específica de algún participante) y los ejercicios de los nominados, que además de ser más difíciles en el sentido de que hay que leer con cuidado las instrucciones, deben responderse en un tiempo más reducido.&lt;br /&gt;El caso es que no me rindo, pero los estoy siguiendo con un ojo al gato y otro al garabato. Algo me dice que no soy la única, pues uno que otro participante parece estar haciendo varias cosas al mismo tiempo...&lt;br /&gt;Aquí el que sigue:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Hay un par de zapatos rojos tirados en el centro de la calle, por donde circulan los coches. Elabora un argumento a partir de esta imagen. Inventa la historia detrás de ellos en 1000 caracteres incluyendo espacios. La originalidad, verosimilitud, coherencia y consistencia serán importantes. Este puede ser el material inicial para la escritura de un cuento, una novela, una obra de teatro o un guión de cine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los mariachis ya saben a qué calle y número se dirigen; hace un par de semanas le dieron una serenata a la mujer que hoy van a buscar.  Sin embargo, después de cinco canciones y ninguna luz prendida, el de la trompeta voltea a ver al hombre que los contrató, quien le hace señas de que sigan. Un teporochito desvía su camino atraído por la música. Algo le pregunta al de la trompeta y éste mueve la cabeza negativamente. El teporochito grita pidiendo que salgan, que hay romance y serenata. Se dirige al hombre que ahora camina ansioso de un lado a otro y también pregunta algo, pero éste le responde con sendos puñetazos. La sangre chorrea de nariz y boca sobre el asfalto y los tenis del teporochito. Algunos vecinos observan desde las ventanas, pero sólo uno baja a la calle, se quita una bota y con el casquillo de ésta golpea la cabeza del hombre, haciéndolo caer. Ayuda en lo que puede al herido, y al ver su ropa y zapatos empapados de sangre le deja las botas y el suéter. Los mariachis acaban su repertorio y se van. El hombre despierta poco a poco y sólo le acompañan unos tenis  ahora rojos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-7373193016380450927?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/7373193016380450927/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=7373193016380450927' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/7373193016380450927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/7373193016380450927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2007/05/un-ojo-al-gato.html' title='Un ojo al gato...'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-4549881223891201956</id><published>2007-05-21T14:22:00.000-05:00</published><updated>2007-05-21T14:47:31.094-05:00</updated><title type='text'>Frío</title><content type='html'>Muchos han criticado el hecho de clasificar al concurso Caza de letras como un reality show, ya que de inmediato adquiere un sentido despectivo al relacionársele con los programas televisivos que ostentan tal etiqueta. Sin embargo, la importancia de entrar a la página a cualquier hora del día, leer los textos de los 12 participantes y ver cómo resolvieron el reto, radica en que damos pistas a los talleristas y a los alumnos para indicarles quiénes han salido mejor librados y cómo podrían ayudar a quienes les ha faltado enfocarse en determinado asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí el segundo ejercicio y mi respuesta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Este ejercicio consiste en escribir, en un párrafo de hasta 400 caracteres incluyendo espacios, la descripción de un paisaje cualquiera como la haría un personaje a quien acaba de diagnosticársele una enfermedad terminal. Es importante no mencionar la enfermedad ni ningún dato concreto del personaje: sólo la descripción, afectada como estaría por el estado de ánimo de quien la hace&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los relámpagos iluminan la madrugada brumosa. El pavimento húmedo exhala vapor que flota al ras del suelo; sin luna, sólo luces ambarinas se reflejan en los charcos. Las plantas sobre la banqueta liberan aromas dulces que compiten con el olor del pasto y la tierra mojada. El frío afloja tu flujo nasal haciéndolo escurrir hasta los labios, pero en vez de papel, lo limpias con la lengua y degustas su sabor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-4549881223891201956?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/4549881223891201956/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=4549881223891201956' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/4549881223891201956'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/4549881223891201956'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2007/05/fro.html' title='Frío'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-6111184271971312195</id><published>2007-05-21T11:50:00.000-05:00</published><updated>2007-05-21T12:18:36.694-05:00</updated><title type='text'>A la Caza de Letras</title><content type='html'>Si bien no pudo ser más amplia la selección de participantes y no están todos los que quisieran, una buena opción es integrarse de manera alterna a &lt;a href="http://www.cazadeletras.unam.mx/"&gt;http://www.cazadeletras.unam.mx/&lt;/a&gt;,  concurso que se lleva a cabo desde hace dos semanas, me parece, y cuyos resultados han sido textos intensos, polémicos, algunos más poéticos que narrativos y otros un poco desangelados.&lt;br /&gt;Hasta ahora los ejercicios han sido un verdadero reto para cumplir con ellos al pie de la letra, lo cual se nota en los comentarios realizados por el público lector y los talleristas. También es fácil corroborarlo si se intenta seguir las instrucciones con un texto propio, y que es, a mi manera de ver, una forma de entender mejor a los concursantes y juzgar su trabajo. Por ello propongo estar al tanto de lo que ocurre ahí (se participa leyendo y comentando) y responder a los ejercicios, como en el juego, cada quien en su blog y estar pendientes de las anotaciones que cualquier lector esté dispuesto a hacer, de preferencia, de manera constructiva. Si se puede seguir el ritmo de horarios de entrega, mejor. (A partir de ahora puede hacerse con el tercer ejercicio, pues los dos primeros ya están siendo evaluados)&lt;br /&gt;A continuación traslado el primer ejercicio y mis respuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Elige un espacio cerrado (cafetería, habitación, vagón de metro, etcétera) y descríbelo en 700 caracteres incluyendo espacios. Haz lo mismo con un espacio abierto (playa, parque, calle, etc.). Haz que tu lector se sienta allí y que su estado de ánimo esté a tono con el lugar&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I. Espacio Abierto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viento cada vez más intenso sacude las láminas de acrílico superpuestas en las jaulas donde cuelga la ropa; el golpeteo anuncia que en cualquier momento saldrán volando las láminas o las jaulas enteras. El piso está cubierto de impermeabilizante color ladrillo cuya superficie craquelada evidencia la constante humedad, resequedad y contacto con detergentes a los que está expuesto. A veces el olor del suavizante neutraliza el del orín o caca de las mascotas que no salen al parque. Cuando el cielo está claro, desde aquí se ven volcanes, cerros que rodean la ciudad y pedazos de ciudad que invaden cerros. Imposible no mirar el despliegue de colores con los que el sol se despide de las nubes al atardecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II. Espacio Cerrado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un plástico negro y grueso de cinco por tres metros cubre las losetas de cerámica para evitar que éstas se manchen de óleo o acrílico. Las amplias ventanas dejan entrar la luz del sol filtrada por las nubes. En un rincón se amontonan varillas de paraguas, pedazos de periódico, estopa y papeles limpios. Papeles húmedos de acuarela y barniz yacen en el suelo junto a latas contenedoras de pinceles, brochas, lápices y marcadores de cera. Un lienzo de loneta recién clavado al bastidor está a punto de ser encolado; la mezcla de esencia de clavo y cola de conejo emana un aroma que tardará dos días en desaparecer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-6111184271971312195?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/6111184271971312195/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=6111184271971312195' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/6111184271971312195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/6111184271971312195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2007/05/la-caza-de-letras.html' title='A la Caza de Letras'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-1596844796321425963</id><published>2007-05-11T15:49:00.000-05:00</published><updated>2007-05-21T14:01:27.230-05:00</updated><title type='text'>Amanecer al aire libre I</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/RlHsb4_qoMI/AAAAAAAAAAM/rm8KxL3dHZk/s1600-h/2tunick.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5067091019668562114" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/RlHsb4_qoMI/AAAAAAAAAAM/rm8KxL3dHZk/s400/2tunick.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;“Debe ser el hábito de esperar que algo quiebre el unísono”.&lt;br /&gt;Cerati/Soda Stéreo, Ángel eléctrico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo que ocurrió fue la madrugada del 6 de mayo de 2007 en el zócalo. Sé que mi semblanza puede parecer ridícula si se toma en cuenta que es una entre 18 000, pero sé que si nos lográramos volver a reunir y comparáramos nuestras impresiones sólo coincidiríamos en ciertos sucesos inevitables; las sensaciones y los pensamientos que acudieron a cada uno de nosotros difícilmente serán iguales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acompañada de dos cómplices incondicionales, llegamos en punto de las 4 de la madrugada al lugar acordado, sorprendidos de que la fila para entrar se convirtiera en cuatro hileras interminables que a momentos se tornaban en nudos caóticos, donde era difícil adivinar la dirección de avanzada. De hecho, mientras estábamos en casa esperando la hora de partir, bromeábamos especulando que seríamos los únicos tres locos encuerados en medio del zócalo vacío congelándonos ante la cámara de Tunick. ¡Ja! Cómo nos quedamos callados y con los ojos bien abiertos ante el desfile de tanta y tanta gente acercándose a la entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando logramos pasar y nos guiaron hacia la zona en la que debíamos esperar sentados hasta que terminara de entrar la gente, fue cuando sentí más frío y me cayó de golpe la idea de que en breve estaría desnuda junto a todos los que me estaban rodeando. Recuerdo que algunas muchachas empezaron a preocuparse porque la mayoría junto a nosotros eran hombres, e incluso me pidieron que me mantuviera cerca de ellas y de otras con quienes se estaban poniendo de acuerdo. No pude evitar reírme y decirles que al menos los hombres con quienes yo iba eran inofensivos en el sentido de que si bien les encantan las mujeres, no serían capaces de echárseles encima como perros hambrientos por tres razones: son respetuosos, uno de ellos iba conmigo y el otro está casado, y los dos estaban en plena pachequez, por lo que –como supe después– un cuerpo desnudo sin importar su género, lo mismo podría figurar un árbol, la lluvia, o una imagen reflejada en un espejo por otro espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que estuvimos sentados cerca de hora y media, y a momentos cabeceábamos o nos acurrucábamos para dormitar mientras seguía entrando gente. El barullo era increíble y lo mismo gritaban goyas, mentadas de madre a los que llegaban tarde y a los mirones de los balcones; hacían la ola, preguntaban por el baño… Y el frío estaba en su mero apogeo cuando por fin el fotógrafo se plantó frente a nosotros en una escalera y junto a su seudotraductor empezó a dar indicaciones (las mismas que se advertían en la página de internet) explicando lo de las posiciones y los lugares donde se llevarían a cabo las tomas. Ahí de plano el traductor balbuceaba ante las burlas de la mayoría, pues creo que era más fácil entender a Tunick que a él. Después de pedir un poco más de paciencia ambos se dirigieron al hotel Majestic, desde donde estaba instalado el equipo.&lt;br /&gt;Nos sentamos de nuevo, platicamos un poco, alguien anunció por la bocina que en cinco minutos empezaría todo y empezó la movilización. Lo más difícil sería quitarse los zapatos, así que me los fui desatando y otros junto a mí hicieron lo mismo; nos quitamos los suéteres para tratar de acostumbrarnos al frío, pero no nos dio tiempo porque en eso salió Tunick de nuevo al balcón y bastante emocionado preguntó que si estábamos listos, que seguro la gente en Barcelona sentiría mucha envidia si supiera lo que estaba pasando ahí. De pronto sólo escuché “¡Now!” y se desató la euforia. Creo que mi último pensamiento fue “Ojalá que me acuerde dónde estoy dejando esto” mientras doblaba los pantalones dentro de la bolsa y acomodaba las botas junto a ésta; toda la ropa estaba ahí dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos pasaban corriendo, creo que exageré un poco con eso de doblar la ropa, y Mote me apresuraba. Al fin me tomó de la mano y nos dirigimos al asta, recuerdo que fue como irse metiendo al mar poco a poco, sobre todo cuando el agua está fría y la arena es gruesa, con restos de caracolillos y conchitas, sólo que en este caso eran piedritas de pavimento que se encajaban en las plantas de los pies, y el frío era el aire tratando de traspasar nuestros cuerpos. Encontramos a Charly y nos quedamos junto a él, viendo cómo se iba llenando el espacio a nuestros lados, cómo sonreían todos buscando un cuadro en el cual refugiarse. El frío en los pies y el temblor de algunos cuerpos tardó en quitarse, pues fue difícil acomodarnos hasta llenar la explanada para empezar con las poses. La piedra estaba tan fría que cuando debíamos movernos hacia delante o atrás era posible percibir el calor de los pies de la persona que había estado ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque era la pose más fácil, Tunick tardó bastante en tomar la primera foto, sobre todo porque no se había llenado bien el espacio de atrás y la gente de allá –que seguro no escuchaba lo que él pedía– tardó bastante en hacer lo necesario. Además, a la deficiencia del sonido había que agregar las risas, los albures, las bromas, el mero juego que rolaba de un lado a otro; los únicos momentos donde hubo silencio fue cuando Spencer anunciaba que estaba listo para disparar. Entonces todos callábamos y hacíamos esfuerzos para no reírnos ni movernos, y estoy segura que escuché cada clic de la cámara. Aplausos. Yo sonreía y mis compañeros también, uno más que otro, que parecía estar en medio de un buen alucine. Los camarógrafos y reporteros habían salido de su escondite y todos apuntaban y lanzaban flashazos hacia nosotros desde una torre esquinada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomamos de nuevo nuestro cuadro y en el balcón del hotel sustituyeron la imagen que ilustraba la pose A (de pie, en posición de firmes) por la B (acostados boca arriba). Tunick anunció que debíamos acostarnos con la cabeza hacia el asta, lo cual provocó un gran movimiento de los cuerpos buscando espacio entre los vecinos, tomando distancia para no pegarles con los pies en la cabeza o no chocar con el de atrás. En ese momento descubrí que la espalda es la parte del cuerpo más susceptible a los cambios de temperatura, porque no me costó trabajo sentarme, pero quedar completamente tendida fue un suplicio; de hecho, como los de atrás se tardaban tanto en hacerlo, hubo momentos en que hacía trampa y recargaba la cabeza arqueando la espalda hacia arriba. Con la mirada inevitablemente puesta en el cielo logré olvidarme del frío siguiendo los revoloteos de los pajarillos que se perseguían y giraban en torno del asta. El azul del amanecer era limpio, sin nubes y con una luz que le daba una intensidad eléctrica. Tunick repetía una y otra vez que todos debían acostarse con las cabezas en el suelo; los barullos nunca paraban y había quien empezaba a quejarse de la lentitud de los de atrás. Por fin anunciaron que se haría la toma y otra vez el silencio se apoderó del espacio, como si de ello dependiera que la foto saliera bien.&lt;br /&gt;Al levantarnos y reacomodarnos, Charly me preguntó si por esa zona volaban murciélagos, y entre risas le dije que no, que los murciélagos no salen de día, que esos eran pajaritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tercera posición fue la más dolorosa: debíamos arrodillarnos y hacernos bolita con la cabeza hacia abajo. Por supuesto las piedras del zócalo no son lisas, y las piedritas y los relieves se enterraban en rodillas y codos. Ahí sí sentía que no iba a aguantar, además la risa me ganaba porque se oía “¡Cuidado allá atrás!” y otro que contestaba “¡No vayan a soltar los pedos!”, y otros chistes que no recuerdo bien, sólo la risa y la desesperación porque faltaban muchos en adoptar la posición. De plano cerré los ojos y traté de pensar en otras cosas para no sentir cómo se me empezaban a entumir las piernas. Estábamos viendo hacia la catedral, pero en una posición que recordaba la reverencia que se hace en las mezquitas y empecé a imaginar cómo se vería la foto, descontextualizada de todas formas porque no aparecería la catedral, pero por la posición del asta y los otros edificios podría adivinarse su ubicación.&lt;br /&gt;La voz de Tunick se escuchó por el altavoz pidiendo paciencia, asegurándonos que la imagen era hermosa. Esta vez el silencio duró mucho más, y fue hasta que empecé a percibir movimientos lentos y murmullos alrededor cuando entendí que la foto estaba tomada. Yo también me levanté despacio y me movía de un lado a otro para desentumirme. Estábamos contentos porque las tres primeras poses habían quedado listas y lo que seguiría en adelante sería improvisación, pues supongo que Tunick había planeado algo cuando estudió el espacio y las posibilidades de explotarlo, pero ahora tenía que adecuarse a la cantidad de gente y al tiempo disponible antes de que el sol se posara por completo sobre nosotros.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-1596844796321425963?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/1596844796321425963/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=1596844796321425963' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/1596844796321425963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/1596844796321425963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2007/05/amanecer-al-aire-libre-i.html' title='Amanecer al aire libre I'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7fATUsqsKqM/RlHsb4_qoMI/AAAAAAAAAAM/rm8KxL3dHZk/s72-c/2tunick.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-116379210307411620</id><published>2006-11-17T13:23:00.000-06:00</published><updated>2006-11-17T13:35:03.706-06:00</updated><title type='text'>¿Qué plantea La Muestra esta vez?</title><content type='html'>Después de los últimos altibajos en la calidad de selección de la Muestra Internacional de Cine en años recientes, esta vez parece que los organizadores quieren reivindicarse, o al menos eligieron bien para empezar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;El Topo&lt;/span&gt;, Alejandro Jodorowsky, 1969-70.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es sorprendente darse cuenta que años después Jodorowsky sigue siendo un director que resulta desconocido para muchos, o cuyas imágenes, vistas por primera vez, generan incomodidad e indignación. Somos pocos los que aun después de haber visto las cintas en otras ocasiones, apreciamos en pantalla grande el trabajo fotográfico y sobre todo ciertos detalles que se pierden en video. En este caso debe tomarse en cuenta que la mayoría de las locaciones son naturales (desiertos, cascadas, pueblos semi-abandonados) y contrastan con los personajes y las escenas tan elaboradas (aveces apabullantes por su crudeza y su contenido filosófico; a veces sarcásticas y humorísticas), por lo que sin una buena foto hubiera sido muy difícil lograr la ambientación un tanto onírica y si se quiere surrealista (aunque reducir la propuesta a la definición de una etiqueta sirva tan sólo para relacionar ideas).&lt;br /&gt;La historia de El Topo es una mezcla de ritos de iniciación, sacrificios y pruebas que el héroe debe ganar para encontrarse a sí mismo y después para descubrir el destino al que debe entregarse.  De esta manera el personaje atraviesa procesos de maduración espiritual en los que interviene el aprendizaje, la traición y la destrucción hasta alcanzar un nivel de autoconocimiento tan grande que culmina en el autosacrificio. Así, El Topo comienza siendo una especie de vaquero vengador cuyas intenciones, más que hacer justicia, radican en la vanagloria y la grandeza; en popularizar una imagen imponente y temible.  Sin embargo, conforme atraviesa ciertos obstáculos va descubriendo su verdadera naturaleza y se va gestando una insatisfacción y odio contra sí mismo, hasta que interviene otro personaje &amp;shy;–su reflejo en sexo contrario– que resuelve esta necesidad de destruir la imagen en que se había convertido y lo expone a la nulidad y la intemperie para que pueda empezar un proceso de renacimiento. Aquí es donde inicia la metáfora del topo: adquiere las cualidades de este animal para ayudar a una comunidad de seres mutilados que viven en el subsuelo y se dedica a cavar un túnel en busca de la salida que les comunique con el exterior. El problema es que la vida que tanto desean es sólo una idea, una ilusión… un mundo totalmente ajeno en el que es imposible subsistir. Y él lo descubre antes y después de que ellos salgan a la luz.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;Si han leído &lt;span style="color:#009900;"&gt;&lt;em&gt;El despoblador&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; de Beckett, es probable que encuentren algunas referencias en la película; lo mismo que varios elementos desarrollados por Jodorowsky en libros como &lt;span style="color:#6600cc;"&gt;&lt;em&gt;Donde mejor canta un pájaro&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; y &lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;em&gt;Albina y los hombres-perro&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;, el primero una novela y el segundo de cuentos, ambos escritos después de El Topo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-116379210307411620?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/116379210307411620/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=116379210307411620' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/116379210307411620'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/116379210307411620'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2006/11/qu-plantea-la-muestra-esta-vez.html' title='¿Qué plantea La Muestra esta vez?'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-115860869155278061</id><published>2006-09-18T14:42:00.000-05:00</published><updated>2006-09-18T14:44:51.573-05:00</updated><title type='text'>Todos Invitados</title><content type='html'>MIÉRCOLES 27 DE SEPTIEMBRE, 19:00 HRS.&lt;br /&gt;FORO RODOLFO USIGLI&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presentación del libro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Antes de que las letras&lt;br /&gt;se conviertan en Arañas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(25 cuentos de igual número de alumnos, a más de 7 años del taller de Alberto Chimal. Antología compilada por Edgar Omar Avilés y editada por el Instituto Mexiquense de Cultura).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presentan:&lt;br /&gt;Graciela Sotelo&lt;br /&gt;Ricardo Bernal&lt;br /&gt;Alberto Chimal&lt;br /&gt;Edgar Omar Avilés&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los autores incluidos son Arturo Morán, Raquel Castro, Luis Felipe Hernández, Mariana de Montserrat, Guillermo Ríos, Elda Peralta, Hugo Arce, Ruth Ferriz, Alberto Buzali, María Teresa Ponce, Jorge Tulteca, Erika Mergruen, José Antonio Sánchez, Sandra Huerta, Julio Salinas Lombard, Iliana Vargas, Edgar Omar Avilés, Sandra Becerril, Alejandro Sánchez Miguel, Valeria Marruenda, Víctor Hugo Ayala, Angélica García Santa Olaya, Bernardo Fernández BEF, Queta Navagómez y Rod J. M.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se presentará el miércoles 27 de septiembre, a las 19:00 hrs., en el foro Rodolfo Usigli de la SOGEM (Calle Eleuterio Méndez, Esq. Héroes del 47 N. 122. Entre División del Norte y Tlapan).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Habrá cerveza de honor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reseña:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.milenio.com/edomex/milenio/nota.asp?id=9479" target="_blank"&gt;http://www.milenio.com/edomex/milenio/nota.asp?id=9479&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-115860869155278061?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/115860869155278061/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=115860869155278061' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/115860869155278061'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/115860869155278061'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2006/09/todos-invitados.html' title='Todos Invitados'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-115817552551284254</id><published>2006-09-13T14:11:00.000-05:00</published><updated>2006-09-13T14:25:25.563-05:00</updated><title type='text'>Antes que...</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5955/446/1600/lasletras.1.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5955/446/320/lasletras.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hace un par de años, Édgar Omar Avilés me mandó un correo para avisarme que había lanzado una convocatoria a todos los participantes del taller de cuento impartido por Alberto Chimal, que en ese año (2004) cumplía cinco de existencia. La idea era celebrar ese aniversario mediante una antología de textos que hubieran sido trabajados ahí o que se acercaran a una de las temáticas principales a las que nos dedicamos en el taller: el cuento fantástico.&lt;br /&gt;Después de algunos meses, volví a recibir un correo en el que Edgar me avisaba que ya tenía gran parte del material, pero que necesitaba otro punto de vista sobre los textos seleccionados. Decidí ayudarle y leí el material, le di mis comentarios e hice algunas correcciones básicas en cuanto a ortografía y sintaxis; lo demás corrió por su cuenta para llegar a la versión final del libro, que después de varias propuestas, obtuvo el título &lt;em&gt;Antes de que las letras se conviertan en arañas&lt;/em&gt; (el original incluía además: &lt;em&gt;y aniden en los ojos del lector&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;Alberto fue el invitado de honor para hacer el prólogo, y los autores incluidos somos: Arturo Morán, Raquel Castro, Luis Felipe Hernández, Mariana de Montserrat, Guillermo Ríos, Elda Peralta, Hugo Arce, Ruth Ferriz, Alberto Buzali, María Teresa Ponce, Jorge Tulteca, Erika Mergruen, José Antonio Sánchez, Sandra Huerta, Julio Salinas Lombard, Iliana Vargas, Edgar Omar Avilés, Sandra Becerril, Alejandro Sánchez Miguel, Valeria Marruenda, Víctor Hugo Ayala, Angélica García Santa Olaya, Bernardo Fernández BEF, Queta Navagómez y Rod J. M.&lt;br /&gt;Cuando el libro quedó listo, Edgar lo llevó a varias editoriales, pero siempre recibía negativas o una larga lista de espera para su publicación, hasta que nos enteramos de un concurso organizado por el Instituto Mexiquense de Cultura, que recibe propuestas de antologías de todo el país sobre temas diversos, y al final elige los títulos que serán editados bajo su auspicio.&lt;br /&gt;Por supuesto le entramos al concurso, y a principios de este año nos enteramos de que fuimos seleccionados. El libro acaba de salir de imprenta, y pronto será presentado y distribuido. Ya se enterarán cuándo y dónde.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-115817552551284254?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/115817552551284254/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=115817552551284254' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/115817552551284254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/115817552551284254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2006/09/antes-que.html' title='Antes que...'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-115315999354660017</id><published>2006-07-17T13:03:00.000-05:00</published><updated>2006-07-17T14:24:51.116-05:00</updated><title type='text'>Alejandra y yo</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5955/446/1600/ale.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5955/446/320/ale.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El texto que están a punto de leer fue escrito con la intención de retomar los elementos característicos de la poesía de Alejandra Pizarnik. Es una especie de homenaje y a la vez la nota de despedida que me hubiera gustado leer la mañana que fue encontrada muerta en su habitación. Lo escribí hace tiempo e incluso fue publicado hace un par de años en la página de Fatal Espejo, pero en días recientes lo reencontré y aquí lo presento revisado y corregido.&lt;br /&gt;Además, creo que es una buena forma de desempolvar este sitio, que ya me pedía a gritos que le diera la atención y los cuidados necesarios. Por cierto, gracias a quienes han llegado por accidente y han echado un vistazo a los escritos anteriores, espero que éste también les guste y anden por aquí más seguido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La que soñó, la que fue soñada&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La vida perdida para la literatura por culpa de la literatura. Por hacer de mí un personaje literario en la vida real fracaso en mi intento de hacer literatura con mi vida real, pues ésta no existe: es literatura&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;A.P.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio. No quiero que me escuchen cantar cuando muero. Silencio tumultuoso, lleno de tragedias, lágrimas de infancia sin asumir; inventar que el tiempo es más rápido que la resolución de encontrarme en mí, en ella, en la que fui pero no soy. No existo. Escribo y fantaseo literatura para concebir un cuerpo humano maduro y vivido, pero sobre todo ficticio.&lt;br /&gt;Todo poema, toda frase, toda la palabra, incluso la pequeñez que redondea a cada letra, no es más que la forma tan eficaz que ha encontrado la imaginación en su complicidad con la fantasía para atraparnos en esa red tan viscosa que suele ser la inocencia.&lt;br /&gt;Pero la verdad es que todo es mentira, &lt;em&gt;todo lo que se puede decir es mentira (AP)&lt;/em&gt;. Mentira es lo que existe cuando la palabra no es hermana de la realidad –si realidad es hacer lo que pienso, escribo y digo-. Todo, y aún más los verbos que suelen burlarse y mentir: son tan hipócritas que lloran cuando dicen &lt;em&gt;reír&lt;/em&gt; y yo no soy capaz de temblar cuando digo &lt;em&gt;tiemblo&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio se vuelve tan estrepitoso entre las palabras, que cuesta trabajo hablar lo suficientemente fuerte para que se calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mejor escuchar a las muñequitas tristes con coronas de papel dorado: oyen y sonríen, y también preguntan todo porque aseguran que no lo saben, preguntan si nacieron huérfanas o si fueron paridas por el pájaro en la jaula; ignoran que su madre es muda, de brazos de papel húmedo, de ojos negros de oquedad, rama seca su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De los caprichos que tengo en la vida sólo se realizan aquellos que se pulsan a través de la obsesión: la soledad no comparte nada con las palabras. El lenguaje finge mutismo, da vida al silencio; descubro que para ser silencio necesito hablar pero para ser lenguaje sólo tengo que actuar. La única salida es ejecutar a las palabras con sus acentos y ortografías hasta que se desangren como las niñas de la reina; que escurran líquido transformado en letra, letra que respire aire, no tinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontrar casualidades como que con la &lt;em&gt;A&lt;/em&gt; doy inicio a Alicia y Alejandra. Alicia soy cuando el cuento del té y el conejito se vuelven transparentes. Alejandra soy cuando voy de paseo ausente de lucidez y repleto de delirio; me pierdo, me desparramo, me dejo llevar por el absurdo –si el absurdo no fuera tan melancólico, yo no existiría-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no sonrío porque la sonrisa implica ser feliz. Si no llorara tanto, entonces lo sería. ¿Llorar de felicidad? Cuando te mueras. Las lágrimas son buenas. Llenan de sal la dulzura de saberse extraviado, asustado, olvidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué intentar zafarme de la locura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero soñar y morir al mismo tiempo. Que la muerte me encuentre despierta, que me pique los ojos, que me tape la boca para no gritar de alegría; que me haga sentir lo que desde siempre estoy sintiendo.&lt;br /&gt;Después de la muerte el sueño. Cuando estoy en la muerte el sueño. Dormirme de muerta y que la muerte me platique sus sueños, y así, durmiendo, morirme de sueño. &lt;em&gt;Mi sueño es un sueño sin alternativas y quiero morir al pie de la letra del lugar común que asegura que morir es soñar (AP).&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprender a hablar y luego a escribir y seguir así todo el tiempo: tanto tiempo que dura la vida sin existir. Creer en las letras y los sonidos que se entrelazan para que el lenguaje no se quede ahí tirado en el olvido de alguna garganta ambigua, inocua, estéril.&lt;br /&gt;Quiero nombrar palabras y sentir el peso de su significado sobre mi pecho, que el lenguaje ya no trabe mi lengua, mejor que salga a envenenar el aire con su capricho de querer ser.&lt;br /&gt;El problema del poema es que no le dio tiempo de hacerse creer, no pudo pronunciar una sola palabra sin tropezar con la voz que lo leía para recordarle que por ningún lado estaba vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alicia-Alejandra. Todo surgió para ser contado en los libros, con palabras y dibujos, con tinta que vive en hojas para luego quemarlas por la boca y apagarlas en el aire. Aseguro que la mano que me escribe no es la de Dios, es la de mi sombra embellecida por un yo que se ha topado consigo mismo. ¿Por qué no me dejo ser lo que soy –si es que algo en mí es-?&lt;br /&gt;Imagino que la vida real no puede ser tan caótica como para inventarme. La literatura sí. ¿O acaso es que nadie entiende la tentación que siento al afirmar a la literatura como vida real?&lt;br /&gt;¡Dentro del lenguaje se encuentra mi única posibilidad de ser! Y no hablo del tuyo. No me refiero al lenguaje que sé hablar inmediatamente después de intentar degollar a cada palabra pronunciada para convertirla en discurso volador, de los que nunca se quedan a charlar. Blá, blá, blá… Y así infinitas veces sin percatarte de un solo roce transformado en materia, en silueta, en sombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lenguaje que yo busco es el imposible: el de las mentiras, el inconsciente, el que se estrecha con los ojos y el pensamiento; el que se escucha pero no se toca, el invisible, donde estoy yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que yo diga &lt;em&gt;muero&lt;/em&gt; y no pueda morir es la razón por la que aún respiro. Observo, palpo, tiento todo lo que materializa a mis deseos. Un sentir nulo de abstracciones, de sueños sombreados por olvido errante. Salgo a la calle y siento la desilusión del sol al descubrir que lo que le faltan no son rayos sino ganas de alumbrar. ¿Y quién tiene ganas de tocar a otros, de hablarles, de escucharlos, de sentir su tan áspera, sucia e incomprensible presencia? &lt;em&gt;Me pregunto cómo hacen los demás para soportar el hecho de vivir (AP)&lt;/em&gt;. Hasta el mundo quiere morirse, de tan triste que está de quienes viven sobre él, esos que intentan vengarse de Dios y acabar con su creación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la mañana o por la noche es lo mismo: al sol siempre le faltan rayos para iluminarme y hacerme sentir el calor de los muertos. Desde que la luna hace posible mi sombra en el aire que humea de cansancio, sólo juego a embrujarte, a tratar de asesinar pronto a las palabras, a todo lo que en mí se pronuncia tan fuerte que ensordezco: &lt;em&gt;Y yo sola con mis voces, y tú, tanto estás del otro lado que te confundo conmigo (AP). &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace un rato la jaula salió volando de nuevo y la muñequita se puso a llorar. Su corona de papel dorado se mojó con las lágrimas del pájaro muerto que también se fue volando. Lloraba por no encontrar la desesperanza, &lt;em&gt;un pájaro llamado azul&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si estuviera aquí Alicia ya los hubiera callado a todos. Pero aquí está Alejandra, y sin quererlo, sin pensarlo –por fin-, los ha soñado a todos. Soñar el sueño nada más porque sí, porque si no sueño nadie más me soñará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creí no tener conflictos con Dios (él siempre tan solo, yo siempre tan sola), pero ahora me enfurece saber que él ha muerto y yo no. ¿Por qué nadie me pide muerta, me clama muerta, me llora muerta, me siente muerta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Si al menos todos –y todos no puedo ser sólo yo- movieran la lengua para escupirla lenguaje y así poder existir!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reina asesina niñas porque nadie la mató a ella. Así yo. Así mato todo lo que me rodea y que nunca me hizo sangrar alguna vez por la boca. Así escribo mi muerte.&lt;br /&gt;¿Por qué llora la muñequita? No hablo mi muerte porque el silencio y la idea de permanencia me la regresan a bofetadas. &lt;em&gt;Alguna vez/ alguna vez tal vez/ me iré sin quedarme/ me iré como quien se va (AP)&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sólo suena la música ceniza. El espejo me mira empañado de ceniza. ¡Pobre pájaro muerto, volará en cenizas! ¿Por qué llora la muñequita?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya pronto todo será cierto, todo lo que quieres será cierto.&lt;br /&gt;Cuando al sol le salgan todos sus rayos y por fin me iluminen de muerto.&lt;br /&gt;Cuando yo nazca y el mar me devuelva en ceniza mi alma.&lt;br /&gt;Cuando el poema se entere del silencio de las cosas y de cualquier forma las cosas de ceniza existan. Porque yo no. Yo Alejandra-Alicia &lt;em&gt;sé gritar hasta el alba cuando la muerte se posa desnuda en mi sombra (AP)&lt;/em&gt;; sé que me sueño sola de ceniza, de canto nocturno, de muñequita llorona, de silencio me envuelvo. En un momento, sólo la tierra sobre mis párpados secos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-115315999354660017?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/115315999354660017/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=115315999354660017' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/115315999354660017'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/115315999354660017'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2006/07/alejandra-y-yo.html' title='Alejandra y yo'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-115213487696541378</id><published>2006-07-05T16:25:00.000-05:00</published><updated>2006-07-05T16:27:56.983-05:00</updated><title type='text'>Yo no me embarro, ¿y tú?</title><content type='html'>&lt;strong&gt;¡NO TE EMBARRES&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;      DE MATERIA &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;         FE-CAL!&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-115213487696541378?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/115213487696541378/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=115213487696541378' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/115213487696541378'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/115213487696541378'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2006/07/yo-no-me-embarro-y-t_115213487696541378.html' title='Yo no me embarro, ¿y tú?'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7346230.post-114668085854084013</id><published>2006-05-03T13:23:00.000-05:00</published><updated>2006-05-03T13:27:38.563-05:00</updated><title type='text'>Damien Hirst</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En la no tan nueva, sino –me han dicho- renovada galería Hilario Galguera se encuentra una exposición que a unos les parecerá de lo más provocador, a otros tal vez un poco desagradable e incluso asquerosa; habrá a quienes no les diga nada y se pregunten por qué eso se considera arte. Pero la verdad, si se mira bien, con calma, y si se toma en cuenta la hoja de información cuyos títulos dan coherencia espacial y conceptual a la obra en su conjunto, uno descubrirá que más allá de las impresiones anteriores, “Hacia un mejor entendimiento de la vida sin Dios a bordo de la Nave de los Locos” es una reinterpretación histórica y filosófica de los principales símbolos que componen y sostienen la religión católica. De hecho, más que una crítica o una fantochez irreverente, cada pieza propone una reflexión sobre la manera en que ha ido decayendo la institución católica, cómo ha disfrazado la aceptación de la miseria y sufrimiento con conceptos tan abstractos como fe, paz, esperanza; cómo es que más allá de la manipulación aceptada por los creyentes, el miedo infligido hacia Dios el todopoderoso, hay un solo destino despojado de toda representación espiritual: la muerte a través de la cual se descomponen todos nuestros órganos, la carne y la sangre.&lt;br /&gt;No hay Dios, pero hay vida, hay dolor, hay gozo, hay individualidad y hay infinitud que resguarda otras vidas… Esto es lo que trasluce Hirst en una de las instalaciones donde diría yo que aterriza toda la carga ideológica, que obviamente remite a los estandartes del siglo XIX: es una pequeña habitación cuyas paredes están pintadas de un color muy oscuro, no precisamente negro, tal vez magenta sin diluir, y sobre este color está salpicado de rojo y creo que dorado… la cuestión es que las paredes y el piso están salpicados de estos tonos, lo cual provoca una sensación de brutalidad, de sangre embarrada y escurrida después de haberle cortado el cuello a alguien. En cada pared (son tres) hay un lienzo con un cráneo incrustado en el centro; los títulos de cada cuadro hablan del ciclo vital (infancia, madurez y muerte-trascendencia) aplicado a Dios. En el centro de la habitación hay un cilindro como de metro y medio de largo y tal vez 50 cm. de ancho, lleno de una fórmula especial (no precisa o únicamente formol) que resguarda a un corazón de toro aguijoneado por navajas, bisturís, escalpelos, agujas quirúrgicas, y rodeado por un cable con púas: el sagrado corazón de Jesús.&lt;br /&gt;Imaginen cómo está representado el espíritu santo, el Padre Nuestro, el Ave María, el cuerpo de Cristo, la sangre de Cristo… la Ira de Dios…&lt;br /&gt;¿Transgresión gratuita, irreverencia? No estoy tan segura. Es la primera vez que Damien Hirst expone en México, de hecho vino a ver la galería y preparó la obra para adecuarla al espacio. También es la primera vez que me acerco a su trabajo, pero al parecer hay mucho que ver y buscar sobre él, pues ya tiene una trayectoria larga, haciéndose de seguidores y detractores que ponen en tela de juicio lo valioso y lo válido de su obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La exposición estará hasta agosto. Galería Hilario Galguera: Francisco Pimentel No. 3, col. San Rafael. Martes-Sábado: 10-17 hrs.; Domingo: 10-14 hrs. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7346230-114668085854084013?l=kalindrafario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kalindrafario.blogspot.com/feeds/114668085854084013/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7346230&amp;postID=114668085854084013' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/114668085854084013'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7346230/posts/default/114668085854084013'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kalindrafario.blogspot.com/2006/05/damien-hirst.html' title='Damien Hirst'/><author><name>Iliana Vargas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03997992261356237254</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='09890712778486643966'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></entry></feed>