miércoles, abril 12, 2006

Que todavía no...

Ayer avisaron que las remodelaciones del nuevo Centro Cultural de Coyoacán tardarán en terminar más de lo previsto, por lo que la inauguración a la que les invité se pospondrá un par de semanas, tentativamente hasta el 12 de mayo. Pero no me adelantaré a hacer una nueva cita; sólo estén pendientes.

martes, abril 11, 2006

Muy pronto: nuevo Centro Cultural en Coyoacán


Últimamente el centro histórico de Coyoacán se ha vuelto uno de los espacios turísticos más concurridos por todo tipo de personas de nuestro país y de algunos otros; al parecer la mayoría de la gente que viene de vacaciones a nuestra ciudad (¿vacaciones en nuestra ciudad?) inevitablemente acude a ese espacio en busca de algo que nosotros, tal vez por estar habituados a ello, no podemos entender. Pero si se piensa bien, si se ha caminado por las calles no sólo del centro si no de sus alrededores en tardes o noches en que no está concurrido, podríamos coincidir en que por ahí hay cierto ambiente que traslada al paseante a un tiempo como desmembrado, a un espacio real pero fuera del de los demás.
Pero no se trata aquí de hacer una crónica de los recorridos por el barrio coyoacanense, en realidad quisiera compartir una buena noticia. El próximo 22 de abril se inaugurará un nuevo centro cultural en la plaza principal de Coyoacán. La idea es que funcione para promover el trabajo de jóvenes artistas plásticos, escritores, músicos, incluso hay un espacio para performance e instalaciones; al parecer la directora está interesada en aceptar todo tipo de propuestas, siempre y cuando se adecuen físicamente al lugar. Sin embargo, aunque suena muy bien, existe una contraparte que en cierta forma contradice el discurso original: hay que pagar por ocupar el espacio. Ya sabrán ustedes qué tipo de perro mordiéndose la cola implica esto, pues si se supone que se ofrece a artistas jóvenes, ¿de dónde sacarán el dinero para pagar por exponer, o leer, o tocar, o bailar?... No conozco las cifras ni las condiciones, tal vez pueda llegarse a arreglos distintos según la propuesta que uno le lleve a la directora, pero sé que, por ejemplo, en las casas de cultura se paga $500. 00 al día por el espacio ¡!.
Lo que hay que reconocer en este caso es que en vez de ocupar la casa (que tardaron años en remodelar) para darle cabida a oficinistas panzones, decidieron “darle prioridad a la cultura”. Yo sé que hacerlo ahí y no en otras delegaciones en las que hace falta más que un centro cultural para "darle prioridad a la cultura" suena igual de elitista y excluyente que la inauguración del Centro de Lectura Condesa (mismo que debería promover porque dependerá del lugar en el que trabajo, pero se me hace algo tan snob y ridículo abrir una casa vieja y llenarla de libros y sillones para que el que quiera vaya a aplastarse a leer, que no lo haré. Lo que sí vale la pena es que habrá programas de guías de lectura, seminarios y pláticas con diversos escritores, muy buenos la mayoría, pero insisto: ¿por qué en la condesa y no en la escuadrón 201?); pero habrá que aprovecharlo de alguna forma, y sé de alguien que será el primero en estrenarlo…

Pues sí: están todos invitados a la inauguración de Parasomnia Clochard, nueva exposición de Mote, que a su vez será parte de la inauguración de este centro cultural.
Todavía no se define la hora de la inauguración, pues también se presentará obra de una galería y probablemente el Ensamble Audire. Lo que sí es seguro es que será el Sábado 22 de abril. Más adelante daré la información completa, por lo pronto aparten el día.

miércoles, marzo 29, 2006

Reblandecimientos cinematográficos

Una historia violenta: La novia en su máxima virilidad

Ayer descubrí por qué es riesgoso tratar de definir la obra de un autor y a partir de ello confiar plenamente en lo que ha de presentarnos: después de ver Crash o Spider, ¿quién dudaría en ir a ver la nueva película de Cronenberg?
Es obvio que cuando nos enteramos de alguna novedad de nuestro escritor, músico, director, etc., favorito, siempre resulta emocionante averiguar en qué consiste la novedad, pero con cierta expectativa basada en las características estilísticas a las que nos hemos habituado en sus trabajos anteriores.
Sin embargo, en cuanto acabó Una historia violenta, lo primero que me pregunté fue ¿acaso Cronenberg se ha vuelto un prestanombres cuya participación en la cinta se limitó a indicar qué tan destrozados debían quedar los rostros o cuerpos de quienes resultaron muertos?
Por ahora, debido a que es una película recién estrenada y que tal vez no han visto muchos, me limitaré a decir que la expectación se convierte en decepción en cuanto empieza la segunda escena, y aumenta conforme avanza la historia; de momento uno cree que se equivocó de cine, que está viendo alguna producción hollywoodense en la que el bueno acaba con los malos porque sigue sus añejos instintos asesinos; en la que el misterio se mantiene hasta los primeros 30 minutos y de ahí en adelante todo se vuelve predecible y salpicado de clichés hasta la última escena; en la que el bueno defiende su derecho a vivir felizmente el american dream.
Además, después de la primera pelea es imposible no pensar que estamos ante la historia de La Novia de Kill Bill, pero en masculino, a puño limpio, uno que otro balazo y apenas uno que otro chorrito de sangre.

Algo similar ocurrió con Hostal. Clasificada como tipo D a causa de escenas altamente perturbadoras, seleccionada en el Festival Internacional de Cine Contemporáneo y producida por Tarantino; otra vez llega la duda: no tenemos ni idea de quién es el director, pero ¿por qué no ir a verla, reconociendo que uno tiene ese lado morboso y aficionado a los descuartizamientos, el canibalismo, la sangre a chorros y las historias ominosas en que se desarrolla tanta muerte y destrucción? Además, si Tarantino la produce, es por algo.
Pero nuevamente, después de un parco inicio dotado de sexualidad para nada explícita y menos pornográfica –como muchos esperaban-, en el que la historia pinta a un trío de estudiantes norteamericanos cuyo único interés, estando de visita en Europa, es acostarse con la mayor cantidad de mujeres europeas; cuando uno cree que el punto álgido ha llegado… todo se derrumba en imágenes que sugieren descuartizamientos, tortura y sangre a chorros. La cámara echa rápidos vistazos a lo que ocurre en una especie de matadero para humanos, pero nunca se detiene, siquiera una sola vez, en el proceso completo. Los escritores del guión por supuesto desconocen el significado de lo ominoso, y nos regalan una historia llena de pistas –no vaya a ser que no adivinemos o entendamos que a la A le sigue la B- que hacen de la película un montón de sucesos predecibles y por si fuera poco, absurdos o sin el menor cuidado en la continuidad a la hora de hacer la edición.
Su único punto a favor fue que a la cofradía de cazadores se ofrecía el precio más alto por los cuerpos norteamericanos. Y lo único que justifica la producción de Tarantino es que aparecen sendos homenajes a Pulp Fiction. Nada más.