miércoles, junio 26, 2013

Despojos



Ya regresaron los emplumados solares. Pasan, o mejor dicho, rompen la cáscara más delgada de la neblina que está a punto de evaporarse. No. En realidad cruzan danzando con las cuerdas que extiende el sol de polo a polo, y, en cada paso de baile, perfectamente marcado por las aletas de fuego que nacen de sus alas al tacto con los neutrinos ultramar, brota de sus ojos ese canto eléctrico con que anuncian aquello que, en microsegundos, les está siendo revelado: los despojos de la noche que habitan entre las paredes del aire.