lunes, octubre 04, 2010

Antena


Un caballo de mar asomó su trompa azulada por la ventana. Ella le preguntó si el aire helado le sabía a plancton y espuma. Él remojó sus antenas en el café que ella bebía y dibujó sobre la mesa una nube de medusas. Electricidad en los ojos, dijo ella. Acertijos transparentes en tu lengua, dijo él. Ella voló tras la nube. Él hizo sangrar su trompa y tatuó en la ventana un talismán de sueño verde. El sueño. Rojo trashumante persigue sobre el asfalto candente, la sombra de la nube medusa. Ella encontró en la electricidad el iris del camello que se pavoneaba sobre un glaciar perdido en océanos tropicales. Él se incrustó en su lengua y desmadejó cada acertijo para ocupar el hilo de metales preciosos en la reconstrucción de su trompa espiral.

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